"¿Podremos, como 'supuestas personas civilizadas', aprender la sabiduría necesaria para actuar con el mismo gran respeto hacia la Tierra que los pueblos que nos han precedido?"
En muchas tradiciones Nativas Americanas, la sabiduría antigua establecía que aquello que hacemos hoy, afectará a la vida de nuestros descendientes por las próximas siete generaciones. A través de esta sabiduría, transmitida de generación en generación durante miles de años, los pueblos indígenas pudieron desarrollar un estilo de vida sostenible en completa armonía y equilibrio con la naturaleza.
Esta misma sabiduría antigua es de aplicación a nuestro mundo actual. Las decisiones y las acciones que tomamos nosotros hoy también afectarán a la vida de nuestros hijos durante las próximas siete generaciones. Y a partir de esta verdad, la pregunta vuelve a aparecer: "¿Podremos, como 'supuestas personas civilizadas', aprender la sabiduría necesaria para actuar con el mismo gran respeto hacia la Tierra que los pueblos que nos han precedido?."
Hasta el momento parece que la respuesta a esta pregunta es "no" -- que nuestro ego colectivo no podría tener menos respeto hacia lo que le sucede a la vida en este planeta. Y esta desconsideración general por nuestra Madre Tierra nos ha conducido a un punto en el cual el daño que hemos producido parece irreversible - al menos desde un punto de vista científico.
Esta es la razón por la que elegimos este tema para comenzar la andadura de nuestra revista. La muerte potencial de nuestro planeta hace a todos los demás problemas irrelevantes. Y más alarmante aún, nuestros más grandes científicos sostienen la visión de que "la ciencia oficial", sola, no puede solucionar este problema. Por lo tanto, en este volumen de El Espíritu de Maat vamos a explorar los enfoques de la "ciencia no oficial". Formas de pensar y vivir que, nosotros sentimos, pueden darnos una oportunidad para curar la agonía de nuestra Madre.
Pero reconocemos que nuestro primer trabajo es convencerle a usted de que la situación es tan crucial como nosotros creemos que es.
La información dada por los medios de comunicación mantiene que los problemas medioambientales no son tan serios. Y por lo tanto creemos que antes de que usted pueda hacer un cambio total en su forma de pensar y de vivir, necesita tener la evidencia convincente de que todos estos cambios son necesarios. Por lo que, lea, escuche y después decida por si mismo si desea continuar llevando su vida de la misma manera.
"... la mayoría de ustedes nunca han tenido noticia del que puede ser quizá el documento más importante que se ha escrito en nuestra historia actual."
En Junio de 1992, los gobiernos de casi la totalidad de los países del mundo se reunieron en Río de Janeiro, Brasil, para asistir a la Conferencia del Medio Ambiente y el Desarrollo de las Naciones Unidas. Las mayores mentes científicas de la tierra fueron reunidas allí para discutir sobre la seriedad de la situación global. Su intención era unir fuerzas, analizar los problemas, determinar la extensión del daño y encontrar entonces soluciones.
No encontraron soluciones. O más bien, no encontraron soluciones que pudiesen ser aplicadas por los gobiernos y los científicos. La reversión del proceso de destrucción de nuestro planeta iba a llevar, según descubrieron, de la cooperación por parte de todos y de un cambio de nuestra conciencia y nuestras mentes. Y numeraron 27 principios, los cuales, en caso de ser seguidos por las gentes del planeta, podrían devolver a la Tierra el equilibrio medioambiental. (Véase Documento de la Conferencia de Río.)
Unos meses después, viendo que no había sucedido nada como resultado del encuentro de Río, 1500 científicos de la elite mundial unieron sus fuerzas para crear lo que se denominó "La Unión de Científicos por la Tierra". Este grupo, que incluía a la mayoría de los premios Nobel de ciencias, formuló entonces un documento para ser enviado al mundo entero, informándonos de la situación, para que conociendo así la verdad pudiésemos actuar para salvar nuestra Tierra.
"No nos queda más que una o unas pocas décadas..."
Escrito por el presidente de la UCT Henry Kendall y firmado por cada uno de los 1500 prestigiosos científicos, este documento establecía: "El ser humano y la naturaleza se encuentran en una vía de colisión mutua. ... No nos queda más que una o unas pocas décadas antes de que la oportunidad de afrontar el desafío se haya perdido."
El propósito del documento era convencernos de que el peligro era real y llevarnos a tomar seriamente las acciones de remedio que proponía. Pero la "década" mencionada prácticamente ha pasado ya y seguimos en la misma "vía de colisión" con la naturaleza.
En vez de responder al aviso de los científicos, el gobierno de los Estados Unidos, responsable de la mayor polución del planeta, presionó a las agencias de noticias para no mostrar este documento al público americano. Defendiendo lo indefendible, el New York Times decidió que dicho documento carecía de "interés informativo" (véase El Balance Sagrado de David Suzuki, Prometheus, Marzo 1998 - Libros).
Y de esta manera es como la mayoría de ustedes probablemente no han oído jamás acerca de lo que podría ser el documento más importante en nuestra historia contemporánea, en el cual los científicos más destacados del mundo declaraban inequívocamente:
"Nosotros, los abajo firmantes, miembros de primera línea de la comunidad científica mundial, por el presente escrito queremos enviar a la humanidad el siguiente mensaje. Un gran cambio en nuestra relación con la tierra y la vida en ella contenida es necesario si queremos erradicar la vasta miseria humana y preservar nuestro hogar en este planeta, evitando su mutilación irreversible."
"¿Si su madre estuviese en un hospital en situación crítica, continuaría usted su vida como si nada pasase?"
Recientemente, otro intento público y sin precedentes fue llevado a cabo para tocar nuestros corazones en lo referente a la naturaleza crucial del problema medioambiental. El 22 de Abril de este año la revista Time, más allá de la falta de popularidad de tales avisos, se acercó al problema en una demoledora Edición Especial del Día de la Tierra, donde se alertaba acerca de la "situación límite" de los ecosistemas del planeta y se calificaba la salud de la Tierra como "crítica".
Pero los esfuerzos de Time parecen también haber tenido un efecto mínimo. Una historia satírica que circuló por Internet, afirmaba que la mayoría de las copias de la Edición Especial del Día de la Tierra fueron arrojadas a un vertedero, creando así más polución. Esta falsa historia despertó sin embargo mucho interés - muchas personas incluso la creyeron. Pero la Edición Especial en sí misma fue dejada en el olvido (para más información vea nuestra actualización: ¿Quiénes quieren Evitar que Sepamos la Verdad?).
La Tierra es nuestra Madre. Está viva. No es únicamente nuestro hogar, es nuestro cuerpo. Sin ella no hay futuro. ¿Si su madre estuviese en un hospital en situación crítica, continuaría usted su vida como si nada pasase?.
Y a pesar de todo, independientemente de las pruebas científicas de que el planeta en el que vivimos se está muriendo y de que tenemos muy poco tiempo para actuar, la mayoría de la gente continua ingenuamente haciendo planes para un futuro que acaso no vaya a existir.
"Somos más de los que creemos. Si nos mantenemos juntos en el Espíritu podremos cambiar cualquier cosa..."
Yo creo que la vida en sí misma es sagrada y está más allá del alcance de los seres humanos para profanarla. Creo que la conciencia del Gran Espíritu se encuentra dentro de nosotros y en todo lo que nos rodea y que cuando permitimos a Dios trabajar a través de nosotros, todas las cosas son posibles - incluso la sanación de algo tan enorme como un planeta entero.
Y también creo que si hemos de continuar como especie humana, necesitaremos expandir nuestra conciencia hasta el punto de consciencia sólo alcanzado por algunos santos y místicos.
Creo que en estos momentos nos encontramos al borde de un gran despertar. Veo en nosotros un monumental poder que puede cambiar el mundo, desde la polución y el miedo, a la inocencia y el amor.
Si usted puede resonar con lo que estoy diciendo, y si puede saber y sentir en su corazón que el cambio es posible desde nuestro interior, continúe leyendo y vea lo que creemos que el espíritu humano puede conseguir.
Somos más de los que creemos. Si nos mantenemos juntos en el Espíritu, podremos cambiar cualquier cosa, no sólo la polución en la Tierra, sino la calidad de la vida en sí misma. Podemos hacer la vida bella de nuevo, ahora y por las próximas siete generaciones.
En el amor y el servicio,
Drunvalo Melchizedek
Para una evaluación más completa de la situación de nuestro medio ambiente, incluyendo citas del Presidente Clinton, Naciones Unidas y otras, ver ¿De Cuanto Tiempo Disponemos?.