El Espíritu de Maat
Vol 1 Agosto 2000



Gregg Braden Compara Dos Distintos Modos de Rezar

En el sitio web de Gregg Braden, (http://www.greggbraden.net), se ilustran dos métodos de rezar que contrastan entre sí. A continuación, con el permiso de Gregg, hemos realizado una adaptación de esta comparación, en el supuesto del rezo para la restauración de nuestra Madre Tierra a un estado de equilibrio y pureza.

La Oración basada en la Lógica

Pidiendo la Intervención

  1. Nos enfocamos en las condiciones presentes en nuestra Madre Tierra, en donde creemos que los problemas existen.
  2. Podemos sentirnos desprotegidos, incapaces o enfadados ante estos hechos y condiciones.
  3. Empleamos nuestra plegaria en solicitar la intervención divina desde un poder superior, para solucionar situaciones concretas, en las que la polución, el desequilibrio o cualquier otro problema exista.
  4. A través de nuestras súplicas, podemos sin darnos cuenta afirmar aquello que menos deseamos. Cuando decimos, por ejemplo, "por favor Señor, que el equilibrio se restablezca", estamos declarando que existe una situación particular fuera de equilibrio. Haciendo esto, podemos estar reforzando la condición que deseamos cambiar.
  5. Continuamos pidiendo la intervención hasta que vemos que el cambio ha ocurrido en nuestro mundo.

La Oración basada en el Sentimiento

Sabiendo que nuestro Rezo Ya ha Sido Atendido

  1. Somos testigos de todos los hechos, aquellos que representan situaciones medioambientales de equilibrio y aquellos en los que vemos ausencia de este equilibrio, como simples posibilidades -- no juzgamos si es justo o equivocado, malo o bueno.
  2. Nos liberamos de nuestro juicio sobre tales situaciones, bendiciendo aquellas condiciones que nos han causado dolor. El hecho de bendecir no supone la condena o el consentimiento sobre la situación o hecho. Más bien sólo supone el hecho de reconocer que la situación es parte del todo, de la única fuente de todo lo que es. (Para más detalles, ver el libro Caminando entre los Mundos: La Ciencia de la Compasión).
  3. Entonces experimentamos los sentimos de nuestra oración ya atendida. Haciendo esto, invocamos el antiguo principio cuántico que establece que las condiciones dentro de nuestros cuerpos son reflejadas en el mundo exterior ("lo que es arriba es abajo, lo que es dentro es fuera").
  4. Reconocemos el poder de nuestra oración y sabemos (sentimos) que aquello sobre lo que enfocábamos nuestro rezo ya ha ocurrido.
  5. Nuestra oración ahora consiste en reconocer que el equilibrio ya está presente en nuestro mundo, en vivir desde el conocimiento de que este equilibrio existe y en reforzar nuestra oración dando gracias por esta oportunidad de ejercitar nuestro libre albedrío.
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