¡Tenemos que cambiar nuestros sueños! Si usted ha asistido alguna vez a una reunión ecologista y se le ha ocurrido hablar acerca del control de la población, habrá notado que allí también hay gente que se opone al aborto, que se opone a tratar de enseñar a los pueblos indígenas a reducir el tamaño de sus familias, que reaccionarán violentamente contra usted por haber sacado ese tema. Tengo un problema hace tiempo. No le puedo decir a mi hermano de sangre Shuar que no debe tener su sexto hijo. ¿Cómo puedo decirle eso?. Es tan normal para los Shuar tener grandes familias... Me digo a mí mismo que tendré que deshacerme de mi coche y de mi casa antes de poder decirle eso. Es un problema verdaderamente difícil. El control de la población es uno de los asuntos más difíciles de abordar, pues levanta muchas reacciones emocionales. ¿Cómo podemos controlar la población cuando existen tantas religiones para las cuales el control de la natalidad es opuesto a su filosofía y a sus dogmas?. Y sin embargo es un tema que tenemos que abordar si deseamos solucionar el problema medioambiental – si de verdad vamos a tomar nuestra responsabilidad.
Existen dos caminos que podemos tomar. Uno es continuar nuestro curso actual, confiando en medidas como el reciclado y la reconversión de materiales. Estas, aun siendo importantes, son simplemente parches. Este camino – que niega que la causa de nuestros problemas se encuentre contenida en nuestro tipo de vida y en nuestro paradigma del crecimiento económico – conduce directamente a la catástrofe. ¿Qué forma tomará dicha catástrofe?. Guerras masivas, hambre, cambios climáticos – probablemente todos esos y otros muchos hechos traumáticos que no nos imaginamos ahora. El segundo camino es afrontar el problema real – ver lo que realmente queremos para nosotros y las futuras generaciones de todos los seres sintientes y tomar responsabilidad por nuestros actos y nuestro papel en este planeta. Poner final al crecimiento ilimitado tanto de recursos como de población; Vernos a nosotros mismos como parte integrante de todo. Este camino conduce a la supervivencia – y también a la paz. Ambos caminos, al final, nos llevan al equilibrio. El primero, sin embargo, de forma brutal, traumática e inconsistente con nuestra visión de nosotros mismos como seres racionales. El segundo requiere "sacrificios", pero es un camino de compasión y comprensión. 'O lo comprendes, o lo sufres', al final el resultado es siempre el mismo.
Por lo que permítame decirle, a usted lector, que realice su intento de crear un mundo en paz. Ponga después energía a dicho intento y luego toma la acción necesaria. Cada uno lo enfocará a su manera. Habrá aquellos que decidan presentarse al senado o a la presidencia de su país y promover una política medioambiental de responsabilidad. Esto llevará a la paz a largo plazo. Habrá otras personas, incluyendo a aquellas dedicadas a la enseñanza, que elegirán ayudar a los niños a tener verdaderamente una visión amplia de la naturaleza y a sentir la felicidad dentro de ellos mismos, en vez de en los objetos exteriores. Ellos redefinirán lo que las escuelas han estado enseñando hasta el momento; que el disfrutar de una vida mejor es tener casas más grandes y mejores coches. Este enfoque menos materialista y más enfocado en el espíritu, creará paz interna y externa.
Otros elegirán trabajarán dentro de sus propias familias. Hay muchos, muchos caminos, a través de los cuales podemos poner energía y acción para promover este intento. Cada persona debe mirar en su interior y preguntarse cuál puede ser su contribución. Si usted es un escritor, puede escribir libros en informar a la gente de esta manera. Si es usted un atleta, dispone usted de un foro, desde donde hablar a muchos jóvenes e incluir estos temas en sus intervenciones. Existen muchos caminos disponibles.
Nuestros ideales debemos llevarlos a nuestra vida también. Compre un coche más pequeño – o acostúmbrese a usar el transporte público y sentir a la gente a su alrededor, salir de su burbuja. No quiera la casa más grande – vaya a por una más pequeña. Viva más simple, viva más pequeño, sea más simple. Sea como un jaguar. No toque su entorno, no deje rastro. Pero igualmente y quizá más importante aún, es pasar esta antorcha a la siguiente generación. Si tiene alrededor de 35 años, las huellas que usted dejó en el planeta ya habían sido plantadas, por así decirlo. A gran escala, el daño ya había sido hecho. Lo que es realmente importante es que ayude usted a la siguiente generación a tener un sueño diferente – un sueño donde las mayores satisfacciones de la vida no sean materiales y donde la felicidad venga desde el interior. Enséñeles el éxtasis de sentirse uno con la naturaleza y con todo a nuestro alrededor. Necesitamos ayudar a esta generación a desarrollar un nuevo paradigma y un nuevo sistema de valores que implique responsabilidad y traiga a la gente una profunda felicidad interior. A cambiar el paradigma del desarrollo y el progreso económico por el del desarrollo y el progreso espiritual.
Existen todavía culturas en el mundo que funcionan de una forma sostenible, pero conforme pasa el tiempo son cada vez menos. Por otra parte, las culturas tecnológicas están desarrollando cada vez una mayor concienciación. Creo que habría muy pocas personas en los países industrializados del mundo que no estuviesen de acuerdo en que nos encontramos en un camino inestable – que vamos de cabeza hacia algo irremediable. Cada año que pasa, el número de personas que no creen esto se hace menor y menor. Actualmente la población general entiende que nosotros somos los culpables – somos los que estamos causando los cambios climáticos. Y pienso que también entienden que debemos ser nosotros los que lo arreglemos.
Es muy motivante el ver a miles de personas participando en las vigilias de oración, en las meditaciones por la paz. Esas personas están realmente implicadas. Ahora estamos listos para el siguiente paso. Hemos admitido que existe un problema. Somos conscientes. Ahora necesitamos movernos hacia delante y hacer los cambios necesarios en nuestras vidas. Cambios que pasaremos a nuestros hijos. Participe en las vigilias, rece y tome acción.
¿De cuánto tiempo disponemos?. Debemos asumir que tenemos suficiente tiempo. Tenemos todas las razones para creer que la tierra nos está dando abundantes avisos. Yo creo en un poder superior. Se llama Pachamama en quechua, idioma del alto Andes, significa Madre Tierra, Madre Tiempo, Madre Universo, el gran poder que nos rodea... La Pachamama nos está enviando dos importantes mensajes – el calentamiento global y El Nino. Pueden ser dos de nuestros mejores regalos. La tierra nos ha dicho, "mirar.. debéis de cambiar... es el momento de haceros responsables... ¿podéis ver lo que estáis haciendo...?". Y aquí nos encontramos, viviendo en este tiempo histórico en el que hemos recibido este inmenso aviso holístico por todo el planeta y su ecosistema. Que tiempo más magnífico para estar vivo. Tenemos la oportunidad de responder a este mensaje. Usted y yo en nuestra vida podemos realmente hacer algo verdaderamente significativo. El hecho de que esté usted leyendo este sitio web en este momento, es muy, muy importante y muy, muy significativo. Yo le emplazo a salir fuera y ¡tomar acción!. ¡Conviértase en un poderoso artista de la transformación!.
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