Las Naciones Unidas
El UNEP, Programa Medioambiental de las Naciones Unidas, presenta en Septiembre de 1999 una actualización sobre el estado del medio ambiente en el mundo.
Refiriéndose a la relación de las acciones del ser humano con el entorno de la Tierra, el informe de las Naciones Unidas comienza con estas palabras:
"El presente curso de las cosas es insostenible y la opción de posponer la acción es ya inadmisible".
Este informe deja claro que hay actualmente un inmenso problema medioambiental planeando sobre la Tierra. El informe completo puede ser leído en www.unep.ch/earthw/geo2000.htm.
El Presidente de los Estados Unidos de América
El Presidente Clinton ha estado intentando en vano advertir al público americano para que tome en consideración los peligros que amenazan nuestro futuro. A continuación aparecen un par de ejemplos.
En su discurso de presentación a la Conferencia del Medio Ambiente de las Naciones Unidas del 26 de Junio de 1997, Clinton afirmaba:
"La ciencia es clara y determinante: Nosotros los humanos estamos cambiando el clima global. Las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera se encuentran en la actualidad en los niveles más altos de los últimos 200.000 años y esta tendencia se incrementa rápidamente. Si dicha tendencia no cambia, los científicos vaticinan una subida global del nivel de los mares de más de medio metro a lo largo del próximo siglo. En América, esto significaría que extensiones del orden de 14.000 kilómetro cuadrados en Florida, Luisiana y otras áreas costeras quedarían inundadas; en Asia, el 17 por ciento de Bangladesh, un territorio donde viven actualmente seis millones de personas y cadenas de islas como las Maldivas desaparecerían bajo las aguas a menos que seamos capaces de revertir el proceso. El cambio climático alterará la agricultura, causará severas sequías e inundaciones y la propagación de enfermedades infecciosas".
Puede leer el discurso completo en la dirección http://www.ecomall.com/activism/presun.htm.
El Presidente Clinton, en su discurso del 15 de Abril del 2000, pronunciado en el Sequoia National Forest, en la celebración del Día de la Tierra, afirmaba:
". . .el mayor desafío medioambiental del siglo que entra es el cambio climático y el calentamiento global de la Tierra. La década de los 90 batió todos los récords y los científicos mantienen que el ascenso de las temperaturas se debe, al menos parcialmente, a la actividad humana. Si bien no está comprobado aún, el cambio climático redundará en un aumento de las tormentas e inundaciones, mayores trastornos económicos, más inundaciones permanentes de áreas costeras, quizá la inundación completa de naciones isleñas y mayores amenazas para hábitats únicos como en el que nos encontramos hoy."
La Revista Time
Como un ejemplo de noticias que simplemente quedan perdidas entre los montones de noticias "más importantes", lea usted este artículo titulado "El Adelgazamiento de la Capa de Hielo de Groenlandia Señal del Calentamiento Global". (http://news.excite.com/news/r/000721/14/science-greenland-ice-dc).
Especial del Día de la Tierra de la revista Time
El 22 de Abril del 2000, la revista Time publicaba una edición especial titulada 'El Día de la Tierra 2000'. Esta edición es quizá el más claro documento sobre el medio ambiente nunca presentado al público. Y una vez más, cuando intentamos enlazar con la página web de este artículo en el sitio web de Time, nos ocurren interesantes experiencias. En pocas palabras, que la edición de la revista Time parece literalmente haber desaparecido (ver ¿Quiénes quieren Evitar que Sepamos la Verdad?)
Afortunadamente, obtuvimos una copia de este número antes de que se desvaneciese. Elegiremos uno solo de sus artículos para los propósitos de nuestra discusión.
El artículo, escrito por Eugene Linden, viene titulado como "Condición Crítica". En él, Linden hace la pregunta, "¿Qué nos llevaría el tomarnos en serio la salvación de nuestro medio ambiente?". El artículo realiza un examen exclusivo de un documento de las Naciones Unidas, aún no publicado y de próxima aparición, sobre los ecosistemas de la Tierra, donde se muestra que dichos ecosistemas se encuentran "en una tensión límite" y se establece una "prioridad crítica" a la salvación de la Tierra.
Esta valoración de las Naciones Unidas fue producto del lanzamiento del estudio más ambicioso sobre ecosistemas globales nunca llevado a cabo. En Septiembre, escribe Linden, "en una sesión especial de fin de milenio de las Naciones Unidas, cuatro de sus agencias y colaboradores -- el Banco Mundial, El Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, El Programa Medioambiental de las Naciones Unidas y el Instituto para los recursos Mundiales -- presentarán el primer resultado de este proyecto, un Análisis Piloto sobre Ecosistemas Globales. Los descubrimientos de este estudio de 4 millones de dólares, conocido como PAGE a efectos de abreviación, serán publicados en la edición 2000-01 del Informe sobre Recursos del Planeta y llevará el título de "Las Personas y los Ecosistemas: la Lucha por la Vida".
El artículo continúa: "PAGE tajantemente concluye que la capacidad de nuestro planeta está comenzando a disminuir, amenazando nuestra forma de vivir y en última instancia nuestra supervivencia. Es imposible ir a través de los mapas, cuadros, gráficos y casos de estudio del informe sin caer en la perplejidad, '¿Cómo hemos podido permitir que las cosas llegasen hasta este punto?'. La editorial adjunta a los descubrimientos de PAGE, confirma su compromiso de hacer de la viabilidad de los ecosistemas mundiales, una cuestión de prioridad crítica para el siglo 21".
Por lo que, ¿De Cuanto Tiempo Disponemos?
Los científicos de la tierra, en su aviso, decían que el tiempo disponible podía ser tan corto como una década y dicha década casi ha llegado a su fin. Más allá de los esfuerzos -- en algunos casos organizados e incluso heroicos -- de gobiernos y ciencia para invertir el proceso, éste continua. Esta última cita es del Informe Anual de 1997 de la Sociedad Australiana para la Conservación Marina:
"En la medida en que aumenta el entendimiento científico sobre la Gran Barrera de Arrecife, ha llegado a ser cada vez más claro que las tierras húmedas a lo largo de la línea de costa de la Gran Barrera, actúan como un filtro que extrae una porción sustancial de los contaminantes debidos a la actividad humana tierra adentro.
Consecuentemente, la perdida de esos humedales representa una amenaza no solo para los peces y la vida salvaje que en ellos existe, sino también para la salud del sistema de la Gran Barrera en sí.
La AMCS ha cosechado muchos éxitos en cuanto a la protección de las zonas húmedas amenazadas se refiere, pero el incremento crónico de perdida de tierra ha continuado".
Existen Dos Posibles Soluciones
Hay dos maneras de enfocar la posible sanación de entorno de la Tierra. Uno es el enfoque lógico, científico, basado en el hemisferio cerebral izquierdo. Este es, por supuesto, el camino de pensamiento seguido en principio por todos nosotros cuando nos aproximamos a este crítico problema. No descartaremos, en principio, la posibilidad de que la ciencia pueda proporcionar alguna respuesta que pudiese solucionar el problema de salud de la Tierra. Pero si los 1700 miembros de la Unión de Científicos por la Tierra están en lo correcto, disponemos de muy poco tiempo para encontrar esa respuesta mágica. Y mientras esperamos que la ciencia -- en esencia, lo que es la mayor religión actual en el mundo -- tenga éxito, sus sacerdotes se encuentran ellos mismos extremadamente dubitativos.
Por lo que, a la vez que Maat-Investigación intenta construir una enciclopedia de posibles respuestas medioambientales dentro de nuestra base de datos, incluyendo tanto enfoques científicos como psicotrónicos, nosotros sentimos que la mayor esperanza se encuentra ahora en otro lugar.
El propósito de este artículo era simplemente despertarle a usted al conocimiento de que la Tierra está muy enferma. Hemos consagrado el resto de esta revista a la posibilidad de que nuestra Madre Tierra pueda ser sanada de una forma que se encuentra más allá de la acción física.
Si estamos en lo correcto, la conexión última con la naturaleza no se encuentra en ninguna parte de nuestro cerebro, sino profundamente enraizada en el fondo del corazón humano.
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