Después De Perú — ¿Ahora Qué?
Por Jo Mooy
En Febrero de este año, fui una de las doscientas personas llamadas al Lago Titicaca para activar el Disco Solar en un encuentro espiritual. Fuimos a abrir un portal para que la energía femenina del corazón solar fluyera hacia el planeta. ¡Se hizo! El Disco Solar ha sido activado y una parte del viaje ha terminado. Desde que regresamos a nuestras casas hemos aprendido que el verdadero viaje a Perú apenas ha comenzado.
Aunque logramos nuestro propósito, Perú representó un gran reto físico, mental, espiritual y emocional para muchos. Esos retos se pronunciaron aún más cuando regresamos a casa. Todo se siente diferente desde que nos fuimos. Los cambios físicos han sido los más notorios. Ciclos de sueño de diez horas y periodos de cansancio extreme ahora son normales. Sueños nocturnos revelan que aún estamos viajando en la atmósfera de Perú y trabajando en situaciones allí en lugar de estar en casa. Muchos de nuestro grupo reportan que se sienten desanclados o inestables y que aún están experimentando sentimientos de no estar aquí ni allá. Se han retirado de grupos, actividades o de socializar porque necesitan reclamar su propio río de energía. Algunos sienten que la relocalización está a la vista aunque aún no hay una dirección clara. Ni importa a dónde.
Escribir en un diario y una reflexión tranquila han sido una gran ayuda al intentar comprender lo que sucedió durante esas tres semanas en Sudamérica. En la delgada atmósfera de 13,000 pies, en donde estás más cerca del sol que nunca, yo era consciente de que algo estaba sucediendo, pero no de lo que era. Sí hubo conexiones con los ancestros a través de las piedras y los templos en ruinas. Los espíritus estaban siempre presentes a nuestro alrededor y eran visibles en cada formación de roca y montaña. Pero había algo más grande transpirando detrás de lo que se estaba presentando.
Viendo en retrospectiva, un evento sigue teniendo una poderosa resonancia. Resultó ser la experiencia más memorable para mí, sin importar cuántas ruinas, piedras, monumentos o sitios sagrados visitamos. Fue un suceso no planeado que fue inmenso en alcance, aunque una parte insignificante de todo el viaje. Fue una experiencia que se volvería el punto desde el cual un nuevo viaje impulsaría el regreso a casa.
Una noche, diecinueve de nosotros estábamos en un autobús pequeño saliendo del Valle Sagrado. Dejando la pequeña aldea de Urubamba, el autobús tuvo que hacer una pequeña escalada sobre la cumbre de una montaña de 13,500 pies de alto para regresar a Cusco. Mientras subíamos la montaña, no había más villas. No había electricidad en el área. Las únicas luces venían del autobús. Alguien le pidió al conductor que se detuviera en la cumbre de la montaña para poder ver la Cruz del Sur. Al escuchar las palabras “Cruz del Sur” sentí que era un momento de destino para mí. Cuando el conductor se estacionó en el camino y apagó las luces, yo fui la primera que saltó del autobús.
Allá afuera, en la cima de la montaña, en la delgada y fría atmósfera, no había nada más que negrura a nuestro alrededor. Las estrellas arriba se veían como grandes diamantes brillantes que yo podía alcanzar y tocar. Busqué mi sistema de estrellas favorito, Orión, y me di cuenta de que estaba en una localización diferente en los cielos de Sudamérica. En lugar de unas pocas estrellas prominentes, pude ver todas las estrellas dentro y alrededor de “El Cazador” en formas que nunca antes había visto. Había tantas y estaban tan cerca. Me sentí atraída por su información y escuché la voz de mi abuelo que volvía a contar las historias mitológicas de Orión y las Pléyades. Vi constelaciones y sistemas de estrellas que nunca antes había visto debido a la atmósfera densa y las luces de las ciudades de Norteamérica, siempre bloqueándolas.
En lugar de estrellas tenues con mucho cielo oscuro entre ellas, este dosel cósmico parecía como si un gran constructor mítico hubiera arrojado un millón de grandes diamantes sobre una carpeta de terciopelo negro. Sentí el poder de las estrellas jalándome hacia sus portales y vórtices y me sentí mareada con la grandiosidad sobre mí. Había una astilla de una luna nueva visible mientras todo el cielo, el cual estaba lleno de luz clara de estrellas, caía sobre nosotros. Mis ojos se llenaron de lágrimas al convertirme en parte del cosmos. En el tranquilo momento de silencio y reverencia, mi ser se imprimió con tal conexión universal tan poderosa ¡que me sentí como si hubiera llegado a casa!
En la corriente enrarecida de rayos de luz, una semilla invisible fue plantada. En la frecuencia de esa elevada altitud esperó. Un mes después, ya en casa, la semilla está lista para germinar. Lo que crecerá aún es desconocido. Pero, hay un sentimiento de paciencia y cuidado cariñoso que se desenvuelve mientras la veo comenzar a crecer.
Hasta aquí se ha revelado. Todos nosotros hemos sido espiritualmente re-calibrados ya sea que lo sepamos o no. Pero la nueva sintonización aún no está completa. Ha comenzado con una fuerte re-conexión a la guía interna. La re-conexión estuvo siempre allí pero se me olvidó recordarla. Ahora es una constante. Su bajo murmullo es inconfundible. Hay un sentimiento de paz y expansión acompañándola. Ya influencia sueños y meditaciones. El recordar es notable en todas las formas de expresión espiritual. Mi arte mandala y escritos espirituales han florecido en nuevas maneras.
En la conexión cósmica en la cumbre de la montaña me di cuenta. Hay una semilla creciendo dentro de cada uno de nosotros. Fue plantada en el centro de nuestro corazón durante la activación del disco solar. Conforme despierte, nos mostrará cómo reconectarnos y convertirnos en nuestro Maestro Espiritual. A través de los rayos del sol, el Maestro del nuevo ser está naciendo. Este Maestro será nuestra única guía. Este Maestro es en el que confiaremos. Este es el Maestro que somos nosotros en todas las etapas. Este es el Maestro que nos armonizará de una forma que la evolución se vuelva posible a una escala global.
Sí, aún hay muchos seres espirituales vivos quienes continuarán viniendo a nuestra esfera de influencia. Ellos crearán chispas catalíticas en nuestro viaje que actuarán como correcciones de mitad de curso para nosotros. Pero esta nueva semilla creciendo dentro de nosotros promete disolver la necesidad de la cadena infinita de maestros fuera de nosotros. En lugar de eso, estamos siendo testigos de la llegada del extraordinario Maestro dentro de nosotros. Esa Guía Interna florecerá gracias a la puerta estelar que fue activada en Perú. Que toda la humanidad sienta la presencia de la guía espiritual interna y sea confortada por ese sentimiento de dulzura que crea su hogar en el centro del corazón. Om shanti.
Sobre Jo Mooy
Jo es una artista visionaria, lectora, escritora y fotógrafa ganadora de un premio nacional, cuyo trabajo ha sido publicado en revistas y libros. Tiene un título en diseño publicitario y estudió pintura en la Cape Cod School of Art. Sus pinturas de paisajes y mándalas visionarios están en colecciones alrededor del mundo y son llevados a galerías en Cape Cod y en Florida.
Mientras pasaba 30 años en la gerencia media de una corporación de Fortune 100, sus prácticas y estudios espirituales continuaron conforme viajaba alrededor del mundo y dictaba conferencias en EU. Ha estudiado en muchas escuelas de misterio y esotéricas, incluyendo Builders of the Adytum - The Rosicrucians – Lucis Trust - The Association for Research and Enlightenment - Yogananda’s Self Realization Fellowship. Ha estudiado con Drunvalo Melchizidek, Gregg Braden, Tom Kenyon, Jamyong Singye y actualmente esta iniciándose con Shahabuddin David Less de la Orden Sufí Internacional.
Jo ha dedicado más de cuatro décadas a la meditación, publicación de sueños, escritura y arte. Sus mándalas espirituales que llegan en sus estados meditativos de conciencia son usados por sanadores alternativos, así como por dentistas y doctores alopáticos en sus prácticas. Sus mándalas de interpretación del alma, los cuales son como una lectura intuitiva, están disponibles por consulta privada.
Como visionaria y organizadora comunitaria, ella y su pareja de vida dirigen encuentros comunitarios ceremoniales, dictan talleres espirituales en Sarasota, incluyendo el altamente aclamado Purpose Presence & Vision, y ofrecen consejería. Jo escribe y publica una revista semanal en línea distribuida nacionalmente llamada Spiritual Connections. Frecuentemente es invitada a participar en programas de radio y es fundadora de un gran Grupo de Meditación de Mujeres en el sur de Florida. También es Directora de Cine Espiritual en Unidad. En su tiempo libre trabaja en dos libros: The Messages of the Mandalas y en uno con su pareja llamado Synchronicities Out Of Time and Space.
Jo@starsoundings.com
Sarasota, FL - 941-866-5752
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