ABOUT US CONTACT US JOIN OUR E-MAIL LIST OUR LINKS SITE MAP SEARCH SITE
> MA'AT MAGAZINES > Amor Propio – La Dicha De La Unión
Table of Contents Ma'at Magazines Ma'at Shop News Archives

Amor Propio — La Dicha De La Unión

Por Heather Fraser

El acto más grande de amor propio que he realizado jamás fue dibujar una línea en la arena y decir, “a pesar de mis miedos, desde este punto hacia adelante voy a honrarme A MÍ MISMA, y a mis dones.” Comenzar a escribir nuevamente y a expresar mi divinidad fue un acto de amor hacia mí misma. Fue también una de las cosas más difíciles que he hecho. Sabía que mi abundancia estaba atada a la escritura, pero el pensamiento de no tener un empleo, y el prospecto de una existencia incluso más empobrecida era aterrador. Este había sido siempre el miedo que me mantenía lejos de expresar mi verdad en el mundo.

Había estado escribiendo por años, con casi todos mis artículos publicados. Escribí un boletín por más de cuatro años que ganó audiencia alrededor del mundo. Había también auto-publicado un libro de poesía, enseñado en algunos talleres, hecho algunas conferencias motivacionales, y algunas consultas privadas. Todo esto entre mis empleos, y en un mundo en el que sentía que no encajaba. Parecía como si la única decisión y elección que nunca había hecho era simplemente la de renunciar a TODAS las cosas sin alegría que estaba haciendo para complacer a otros, remolcar la línea, y ganarme la vida.

Es difícil dar un paso en dirección a nuestros sueños cuando hemos tenido pocos, si acaso, ejemplos de esta valentía en nuestra propia familia de origen. Créeme cuando digo que todas las creencias positivas y negativas que hemos aprendido, están directamente enraizadas en lo que vimos, escuchamos, sentimos y experimentamos de niños de nuestros primeros cuidadores. Pero es también mucho más que eso, y lo explicaremos más tarde. Con este conocimiento en mente, quise romper y hacer añicos las falsas creencias y los límites que habían sido establecidos para mí, para poder comenzar a crear una vida de alegría, facilidad y pasión, y al hacerlo asentar una serie de nuevas creencias de lo que era posible. Quise hacer esto por mi propio bienestar, pero también por mi hija, para que ella pudiera ver a su madre alcanzar sus sueños en contra de todas las excepciones y tener éxito, y de alguna extraña y hermosa manera, creo que fue su energía amable y creativa lo que me motivó a seguir adelante. También sabía que al ser la que rompiera los profundamente arraigados patrones y la energía de supervivencia, depresión, lucha, y vergüenza, que todos los parientes – pasado, presente y sobre todo futuro – serían liberados. Sabía que la tarea era monumental, que podría no sobrevivir a ella, pero lo hice de todas maneras.

Este salto no era nada nuevo para mí. Durante muchos años lo había dado, siempre por las mismas razones, pero siempre cayendo en línea con mis creencias heredadas cuando las cosas se ponían difíciles, o cuando sentía que simplemente no era lo suficientemente fuerte para romper el molde. Y todas las veces me llenaba de más vergüenza, humillación, y auto-juicio por no ser capaz de vivir mi verdad y seguir mi dicha.

Sin embargo, esta vez la diferencia fue el darme cuenta de que estas creencias falsas y limitantes que llevaba a cuestas, que eran absolutamente el fundamento y motivación de todas las decisiones que tomé, eran inconscientes. Literalmente no tenía idea de por qué vivía una vida de tanta pobreza y lucha, cuando tenía un sentido tan fuerte de alegría, pasión, espíritu y creatividad. No habría hecho ninguna diferencia cuántos artículos había escrito, cuántos talleres había impartido, o cuántos clientes vi. Todo estaba construido en un fundamento de miedo, abandono, falta de amor propio, y vergüenza. Y esta es la energía a la que siempre regresaba.

Es muy fácil perder nuestro sistema inconsciente de creencias y está tan cerca de nosotros, es una parte muy íntima de quienes creemos que somos. Puede ser retador ir lo suficientemente lento como para observar bien nuestras vidas, e incluso entonces podemos perderlo, resignándonos al hecho de que nuestros problemas y hábitos son simplemente “quienes somos.”

Un día, no mucho después de haber dejado mi trabajo, estaba teniendo una mala mañana. Mi hija estaba haciendo todo en cámara lenta, y yo sabía que íbamos a llegar tarde a la escuela. Yo estaba tan enojada, pues no había excusa para llegar tarde ya que ni siquiera vivíamos lejos. Hablé con ella en el carro acerca de cómo teníamos que trabajar juntas para asegurarnos de que nuestra mañana fuera suave y sin estrés, que yo era responsable de que ella estuviera levantada a tiempo, de hacer su desayuno, de empacar su almuerzo, y que ella tenía que ser responsable de comer su desayuno a tiempo y vestirse y estar lista sin yo tener que darle instrucciones y empujarla en cada paso de su camino.

Cuando llegué a casa aún estaba llena de frustración y enojo y me senté a escribir en mi diario para ver si podía soltarlos. Lo que salió fue toda mi frustración y enojo por no tener una carrera de la cual hablar, ni dinero, ni relación, ni sentido de comunidad, y de sentirme sola. Conforme escribía, de repente me golpeó la idea de que algo más estaba en juego aquí. ¿Cómo podía estar tan llena de amor, creatividad, belleza, pasión, y alegría, y no tener nada que mostrara eso en mi vida? ¿Cómo podía estar en este lugar ‘reducido’ con todos los dones que tenía para ofrecer al mundo? Las viejas preguntas de auto-derrota, “¿qué estoy haciendo mal?” ó “¿qué pasa conmigo?” salieron de repente, y en ese momento supe que había algo más sucediendo aquí – algo que no tenía nada que ver con si yo era o no una persona valiosa. En ese momento fui capaz de darme cuenta de que mi vida había estado operando en un programa de piloto automático ¡que no era mío!

La pregunta es entonces, si no era mío, ¿entonces de quién? Es fácil brincar a la conclusión obvia, la que mencioné antes, de las creencias que tomamos de nuestros primeros cuidadores cuando niños. Y mientras mucho de eso es verdad, hay mucho más acerca de ello. Mucho más. Generaciones más. Muchas vidas más, de un programa que simplemente sigue corriendo una y otra vez hasta que alguien se para, y valientemente decide ser quien rompa la cadena de dolor y sufrimiento.

Así que me pregunté, “¿qué pasaría si las creencias que he mantenido por tanto tiempo no son solamente mis propias creencias aisladas arraigadas de la infancia? ¿Qué si las creencias son Universales? ¿Cómo podríamos saber si eran ciertas o no? ¿Habría forma de probarlo?” En mi opinión, yo digo que sí.

Imagina si seis billones de personas están operando en un mundo con la misma o similar programación. Imagina si todos, en todas partes, están viviendo y CREYENDO en esta ilusión de poco valor y separación. Y si son nuestras creencias las que crean el mundo en el que vivimos, ¿no tendría sentido comprender que la forma en la que estamos viviendo y en la que estamos creyendo es falsa?

Toma un momento y pregúntate esto. ¿Funcionamos como un mundo cuya humanidad está llena con una creencia de supervivencia, pobreza, lucha y separación, o funcionamos como un mundo cuya humanidad cree en la prosperidad, abundancia, facilidad y unidad? ¿Sientes que existe un gran desbalance aquí? ¿Que muchos son prósperos y viven con relativa facilidad y prosperidad, y muchos otros están luchando simplemente para sobrevivir?

Así como existe esta división, seguimos siendo un colectivo de seres humanos esclavizados por nuestro propio poder. Nuestro poder para crear. No hay duda acerca de si creamos o no. La pregunta es cómo creamos. Creamos con aquello en lo que nos enfocamos, y nos enfocamos en lo que creemos. La creencia precede a la realidad. No hay excepciones para esta regla. ¿Y cómo sabemos que lo que creemos está funcionando en nuestras vidas? Echa un vistazo en tu vida, como yo lo hice. En una escala del 0 al 10, ¿qué puntuación le darías a cada área? Todas las áreas de mi vida tenían cero. Para mí, este fue el dramático descubrimiento que tuve que hacer antes de poder comprender que yo era la única que tenía el poder de cambiar mi mundo y echar abajo estas arcaicas creencias. Esto se llama amor propio. Cuando llegamos a conocer el poder de quienes realmente somos y comenzamos a usar ese poder para el bien de todos, damos un paso hacia nuestro papel destinado de maestro creador.

¿Qué descubrimiento necesitaremos hacer para comenzar a comprender nuestro verdadero poder? ¿Qué descubrimiento necesitará nuestro mundo para hacerlo? Esperemos que no tenga que ser uno doloroso. Imagina un colectivo humano, tú y yo, uno por uno despertando a este conocimiento. Imagina a cada uno de nosotros, nuestra existencia diaria comenzando a mejorar momento a momento dándonos cuenta de nuestro poder para cambiar nuestras creencias acerca de quiénes somos y reescribir nuestros textos en un lenguaje único para nuestros propios corazones y nuestras propias vidas.

Como mi propia creencia en el fracaso, la lucha, la supervivencia y la soledad, yo literalmente inconscientemente creía que yo era quien creía ser, y cada una de las áreas de mi vida probaban esto más allá de la sombra de la duda, a pesar de toda la alegría y la belleza que vivían dentro de mí. Debido a mi creencia, mi corazón se convirtió en mi santuario sagrado e interno, con un enorme letrero de PROHIBIDA LA ENTRADA sobre él. En lugar de ser capaz de abrir de par en par esas puertas y compartir todo lo que había allí con otros, lo mantuve cerrado con llave, y mi ser verdadero vivía inexpresivo, y mis dones no estaban disponibles para el mundo.

Con una oración sincera hacia mi sabiduría más elevada, pidiendo guía en ese momento, descubrí un valioso secreto acerca del amor propio, uno que me gustaría compartir contigo.

Tal vez secreto no es la palabra correcta, porque nunca ha estado oculto de nosotros realmente, solamente pasado por alto, debido a la nublada amnesia de una conciencia masiva eligiendo la esclavitud sobre la libertad, porque nunca supimos que teníamos el poder para elegir en qué creer. Es más como despertar a algo que ha sido enormemente malentendido durante siglos – la creencia de quienes somos realmente.

En el mundo que recuerdo como el hogar, el cual he estado anhelando durante toda mi vida, el que ahora me doy cuenta que todos estamos aquí para crear juntos; el amor a uno mismo no era un problema. Porque nunca estuvimos separados de nuestra Fuente o de nuestros corazones, nunca tuvimos ningún deseo o razón para hacer algo sin alegría, vacío o insatisfactorio. Incluso era imposible considerarlo, porque nuestra programación, nuestras creencias, eran tales, que lo que no fuera la alegría, la armonía, el amor, la abundancia, la belleza, y la unidad, era literalmente IN-creíble.

Vivir nuestras vidas expresando totalmente nuestros dones, expresando totalmente nuestro amor, totalmente expresando nuestra alegría, expresando completamente nuestros cuerpos, era nuestra forma de vida, y al vivir de esta forma – creer de esta forma – abundaban la paz y la armonía. Este era un mundo creado por el amor propio. Nosotros sabíamos esto y no creíamos en nada más. Todo emanaba de este centro en nuestros corazones, en donde sentir profundamente era la forma en la que orábamos. Nuestras oraciones no eran habladas con palabras, sino silenciosamente y poderosamente expresadas a través de nuestros sentimientos del amorosos de gratitud y reverencia hacia el Todo. Expresar nuestros dones, sin importar los que fueran, era la única forma que conocíamos para conectarnos con nuestro ser-dios, para sentir nuestros corazones desbordarse, y a cambio mantener el río en movimiento de oración divina circulando en nuestras vidas. Viviendo de esta manera, nuestras vidas eran nuestras santas oraciones, nuestros corazones la llave para servirnos los unos a los otros. Esta es la sabiduría que recuerdo. Y profundamente en sus corazones, sé que está la sabiduría que recuerdan también.

¿Así que qué sucedió? ¿Cómo lo olvidamos? ¿Por qué lo olvidamos? Realmente no tengo idea. Aunque no puedo dejar de pensar que lo que sucedió cuando nos fuimos a dormir no es realmente diferente de lo que está sucediendo ahora que estamos comenzando a despertar. Tal vez fue un acuerdo que hicimos colectivamente, uno de gran proporción, para experimentar nuestro propio poder de elección y creencia. Para ver lo que podíamos hacer con él. Es imposible experimentar la luz sin la oscuridad. Tal vez todos acordamos que esta era la única forma de saber quienes somos realmente, y en el gran despertar que está sucediendo lentamente alrededor del mundo, tal vez sabíamos que era la única forma de movernos conscientemente hacia la Unidad y más allá del mundo de dualidad para siempre.

Ricos o pobres, nuestra verdadera libertad permanecerá como un sueño escurridizo mientras haya un solo ser humano sufriendo o luchando por la dignidad y el derecho básico a la prosperidad, y no sólo a la supervivencia en este mundo. Cuando nosotros como individuos empecemos a comprender el verdadero significado del amor propio, y comencemos a vivir desde ese lugar, automáticamente renunciaremos al drama de nuestra actual existencia y comenzaremos a pavimentar el camino hacia la libertad. Sé que he caminado en este sendero muchas veces, en otros mundos, en otras vidas. Sé que he sido condenada, e incluso asesinada por difundir estas formas antiguas que enseñan el poder sagrado y la libertad para todos. Y continuaré en la eternidad, pues esta es la manera de amarse a uno mismo.

Copyright 2009 Heather Fraser — www.heatherfraser.com Ontario, Canada


Sobre Heather Fraser

Heather Fraser, nacida el 30 de Diciembre de 1963 en Toronto, se mudó a África a la edad de 9 años. Fue aquí donde Heather comenzó a entender la conexión de todo lo viviente y llegó a conocer la gracia y la sabiduría de los mundos natural y esotérico. Su viaje infinito de transformación y sanación, la ha llevado al destino más rico y más buscado siempre – casa – el alma. Este lugar de profunda consciencia y auto-aceptación de sus especiales dones de sensibilidad, empatía e intuición, le han dado toda la pasión e inspiración necesarias para escribir y enseñar lo que ha aprendido acerca de honrar al Ser y nutrir el alma – el verdadero propósito de nuestra existencia. Heather se especializa en consejería, re-educación, y validación profunda de aquellos que son altamente sensibles, intuitivos, empáticos, ayudándolos a aceptar estos rasgos como los dones que tienen y a expresarlos orgullosamente y sin vergüenza.

Es una escritora dotada, prolífica y exitosa, además de poeta y conferencista con lectores alrededor del mundo, así como practicante de Sanación Reconectiva, de Tocar para Sanar Nivel III, y una antigua Consultora Nutricional Holística, RNCP. Heather es la orgullosa madre de una hija llamada Sage, quien es también altamente intuitiva, sensitiva y empática. Viven juntas en Ontario, Canada, con su gato y su divertido pájaro. Para más información, o para contactar a Heather, por favor visita su sitio en www.heatherfraser.com