Género/Generación — La Séptima De Las Siete Leyes Herméticas
por Bruce Rawles
Este artículo fue extraído y adaptado del libro, "The Geometry Code: Symbolic Wisdom of Natural Laws Within Us" (El Código Geométrico: Sabiduría Simbólica de las Leyes Naturales dentro de nosotros), de Bruce Rawles, disponible próximamente en Elysian Publishing. Este es el octavo de ocho artículos; quizá prefieras leer primero el artículo inicial de la serie y los artículos anteriores sobre la Ley del Mentalismo, la Ley de Correspondencia, la Ley de Vibración, la Ley de Polaridad, la Ley de Ritmo y la Ley de Causa & Efecto, para estar en contexto con este artículo.
La Ley de Género/Generación (Desdoblamiento, Evolución, Ying/Yang, Bendición, Gratitud, Abundancia, Familia, Comunidad, Raíz y Descendencia, Compasión, Bondad, Empatía, Perdón, Liberación, Concesión, Reverencia, No-resistencia, Integridad, Fusión) — Palabra clave: Gratitud.
La séptima de las siete leyes o principios lleva el nombre Género o Generación en el Kybalion, en la frase:
“El Género está en todo: Todo tiene sus Principios Masculinos y Femeninos; el Género se manifiesta en todos los planos.” — El Kybalion
“… Este es el secreto más profundo que nadie conoce (esta es la raíz de la raíz y el brote del brote y el cielo del cielo de un árbol llamado vida; que crece más alto de lo que el alma puede esperar o la mente ocultar) es la maravilla que mantiene a las estrellas separadas, llevo tu corazón (lo llevo en mi corazón)…” Michael Hedges, Taproot de un poema de E.E. Cummings
En nuestra ‘realidad’ de 3D, lo que llamamos vida generalmente requiere la fusión o unión de elementos masculinos y femeninos para iniciar un individuo viable y añadir así un nuevo miembro a la especie. Incluso en los reinos mineral y animal, uno puede identificar principios masculinos y femeninos trabajando juntos para desarrollar estructuras individuales, familiares y de comunidad. Por ejemplo, cristales de sal formados gradualmente por la fusión de iones de sodio y cloro que tienen cargas positivas y negativas – arquetipos de género polarizados, en un sentido. En el reino de las plantas, la morfología de crecimiento usualmente involucra ambos géneros: simetría y expansión radial o circular (femenina), como el crecimiento circular de los anillos de un árbol, simultáneamente con la extensión lineal o angular (masculina), como el crecimiento gradual de un árbol y cada una de sus ramas cilíndricas y sus tallos. Observando cuidadosamente, cualquier forma de vida biológica puede ser vista como compuesta por atributos masculinos y femeninos.
Toda vida que ocupa una forma, espacio y tiempo muestra divergencia, división y fragmentación. El clásico ejemplo en genética es que tenemos dos padres, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, y así hasta el infinito. Parecería que hay explosión demográfica cuando vemos hacia atrás en el tiempo, con la magnitud de nuestro linaje moviéndose hacia el infinito, o al menos más parientes de los que presumiblemente han estado en este planeta ¡al mismo tiempo! Nunca he sabido como reconciliar eso, ¿tú sí? Incluso dentro de nuestros cuerpos, el proceso de división celular sigue multiplicando el número de células originales ¡hasta que caminamos con varios trillones de células! ¡Somos buenos para multiplicar incluso si no nos interesan las matemáticas!
“Toda multiplicación sucede por la división del todo… Todos los centros son uno.” — Foster Gamble
Las características de los padres (no importa sin son seres humanos, células o pensamientos) tienden a llevarse a las siguientes generaciones. Es fácil encontrar ejemplos de este suceso genético y morfológico en el reino de la forma, sin embargo las otras Leyes Herméticas (en particular la de Mentalismo y Causa & Efecto) nos recuerdan que esto aplica igualmente a lo que no tiene forma. Las ideas siguen también la Primera Ley de Newton: “Un objeto en reposo tiende a permanecer en reposo, y un objeto en movimiento tiende a permanecer en movimiento con la misma velocidad y en la misma dirección a menos que actúe sobre él una fuerza desequilibrada”. El efecto “descendiente” (efecto) de una idea (causa) tiende a seguir el patrón de sus ancestros, o en otras palabras, los conoceremos por sus frutos. Si queremos un resultado en particular, tenemos que trabajar con las raíces correspondientes que involucran ambos: pensamiento (principio masculino) y sentimiento (principio femenino). El grado de armonía entre estos elementos de género determina la calidad, potencia y viabilidad del resultado.
“Los pensamientos que conservamos en la mente reproducen más de su tipo. Es la naturaleza del pensamiento. Lo que llevamos en nuestra mente se reproduce a sí mismo en la realidad de nuestra vida y nuestra experiencia.” — Mary Manin Morrisey, autor de Building Your Field of Dreams
¿Cuál es la tarea para esta ley? Si practicamos serenidad interna empalmando pensamientos y sentimientos de alivio, generaremos más de esos pensamientos de una forma acumulativa. Esta séptima ley incorpora y consuma el potencial de las otras seis leyes. Reconocemos que todas existen en nuestras mentes (Mentalismo – no hay nada fuera de nosotros) y que tenemos cualidades masculinas y femeninas en nuestras mentes, con las cuales creamos la realidad o fabricamos nuestro Universo a nuestro antojo. Observamos la Ley de Correspondencia que nos recuerda que ‘como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera’, principio que también incluye el par de arquetipos de género en cualquier interacción o comunicación. La Luz (energía electromagnética – un ejemplo perfecto de la Ley de Vibración) está compuesta de ambos aspectos: eléctrico (masculino) y magnético (femenino). Sin alguno de estos campos expandiéndose y colapsando en su coherente baile, estaríamos literalmente en la oscuridad. La Ley de la Polaridad esta encarnada en el lado aparentemente opuesto de la escala de género; el vacío o neutralización de estos pares nos lleva a la síntesis o al nacimiento de una nueva forma. Este ciclo dinámico de tensión y liberación sigue la Ley del Ritmo (la cual Walter Russell describió como “Intercambio rítmico equilibrado entre ‘lo que damos y volvemos a dar’) de acuerdo a los ciclos naturales del flujo y reflujo. Y las propiedades de la descendencia (Efecto) inevitablemente son un espejo de la Causa de cualquier idea o especie.
“La forma de hacer que las cosas se hagan es no pensar quien obtiene el crédito por hacerlas.” — Benjamin Jowett, teólogo Británico y clasicista.
Se han escrito numerosos libros acerca de dinámicas organizacionales y lo poderosas que pueden ser para tener una intención resonante, un enfoque disciplinado y una simpatía benevolente que nos lleve a una visión o meta compartida. Empresas exitosas y grupos sin fines de lucro en todo el mundo saben cómo beneficiarse con la práctica de formando un equipo para trabajar más allá de los asuntos interpersonales. Le ponen atención a las necesidades de la gran comunidad. Cuando se alcanza esto, un grupo puede ir mas allá de los limites y bordes finitos de uno mismo, en el sentido limitado y limitante, y hacer cosas que ningún individuo podría soñar hacer, ya sea aterrizar en la luna, diseñar el nuevo iPhone, solucionar los problemas globales de energía con un transporte eficiente, emitir prácticas innovadoras de cultivo alrededor del planeta o dar un concierto para millones de persona. La sustentabilidad es el resultado de la aplicación consistente de las mejores prácticas en ambos aspectos: técnicos (cabeza – masculina) y culturales (corazón – femenino), con total cooperación, comunicación y comunión; y después de una aplicación sostenida, el desempeño se convierte en algo automático, orgánico e intrínseco.
No tenemos que formar físicamente una mesa directiva o reservar una sala de juntas para aplicar este principio. Cuando nos sintonizamos con las cualidades duraderas, las fortalezas internas y los atributos eternos de otros (ya sean amigos, familiares, colegas o lo que sea) podemos compartir agradecidamente sus cualidades, fortalezas y atributos porque éstos no están más limitados por espacio y tiempo que nosotros mismos. En un nivel físico, dar algo a alguien usualmente implica pérdida o sacrificio por parte de quien da para que quien recibe obtenga algo. En un nivel mental, sin embargo, el dar siempre refuerza y beneficia a ambos, el que da y el que recibe. Así que cuando adoptamos las cualidades benéficas de otro, no solo las hacemos nuestras, sino que fortalecemos el patrón o la idea del originador. Disolvemos la separación. Todos nosotros estamos diseñados para ser colaboradores, el “secreto” de sentir gratitud y abundancia. Cuando practicamos nuestro mejor ABC (altruista, benevolencia y caridad), movilizamos la buena voluntad universal de la perspectiva Bodhisattva (cuando el observador se vuelve el observado a través del perdón transpersonal). El “mundo exterior” desaparece cuando un atleta entrega su mejor desempeño (su don) o un artista dedica tanto a su obra que no existe separación entre su visión y su expresión. Nosotros podemos hacer esto en cualquier momento simplemente viendo el espíritu ilimitado en ‘otros’ como parte del espíritu en nosotros mismos. Esto no significa que ignoremos la información sensorial que recibimos; esto significa solamente que el sentimiento fundamental es que lo que somos todos, juntos como uno, más allá de nuestro disfraz corporal, es lo más importante. Este punto es crucial para permitir el verdadero perdón que hace milagros.
“Solo con el corazón se puede ver bien, lo esencial es invisible a los ojos.” — Antoine de Saint-Exupéry, El Principito
Esto no puede limitarse solamente a metas mundanas, aunque trabaja maravillosamente con eso también. Aplicando nuestra inteligencia superior interna a la práctica de inspiración, comunidad y compañerismo, que no está limitada por restricciones temporales o espaciales, es cuando la idea realmente brilla. Si invocas a aquellos que en tu interior admiras por ciertas cualidades, fortaleces aquellas cualidades en ellos (en tu mente, donde ellos existen de cualquier manera), en ti mismo, y en tus sociedades o relaciones con ellos. No importa ni siquiera si ellos tienen forma física (Ej. Jesús, Buddha, la Madre Teresa, Einstein y su primer esposa, Hypatia – elige tu inspiración favorita) ¡o aún si nunca existieron! El espíritu de totalidad es una guía infalible para la toma de decisiones, así como el perfecto mentor para destruir cualquier ilusión de soledad o especialidad. Con esta conciencia, sabemos que tenemos más apoyo y compañía de la que podemos siquiera imaginar.
106. Jesús dijo “Cuando hagáis que los dos sean uno, os haréis hijos del hombre, y cuando digáis, ‘¡Montaña, muévete!’ se moverá” — Gary Renard del Evangelio de Tomás en in Tu realidad inmortal
Cuando permitimos que las virtudes de nuestra inteligencia superior interna nos inyecten aquello de lo que al parecer carecemos, realmente estamos sembrando en nuestra conciencia la idea de que hemos tenido aquellas fuerzas desde hace tiempo. ¡El ingrediente clave es la confianza! Confiar en la sabiduría mas allá de nosotros mismos parece necesitar una enorme valentía, sin embargo la voluntad es nuestra cuando aceptamos la premisa fundamental de que no somos solamente un pedacito pequeño de cosmos, sino una conciencia en constante interacción con todo lo que es. El sistema de pensamiento que proclama que somos víctimas de las circunstancias, condenado al olvido en un menos que maravilloso grano de espacio-tiempo, es el mismo que resiste la irresistible verdad de que SOMOS un solo ser, total esencia, libre para siempre de restricciones auto-impuestas. Si ponemos un torniquete sobre nuestros impulsos naturales hacia la compasión, alegría, caridad y gratitud por los dones que cada una de las almas traen a nuestra vida, entonces estamos imponiendo frustración en la liberación intrínseca que nuestros amigos nos ofrecen. Cada momento es un regalo de eternidad, si solo dejamos ir nuestros propios prejuicios, perdonamos nuestros malos entendidos, abrazamos la esencia de quienquiera que aparezca frente a nosotros como verdaderamente DENTRO de nosotros, entonces somos maestros en la ley de generación, libres para regresar a casa con nuestros hermanos.
No hay nada malo con los poemas de Rumi, pétalos rosas y romántica pasión, sin embargo lo que nuestro corazón de corazones anhela es paz verdadera – infranqueable, infinitamente sustentable, y que trascienda los conflictos. También somos muy afortunados, ¡porque ES nuestro renacer y eterna herencia! A veces vislumbramos este retorno inevitable hacia el abrazo de nuestro Creador cuando dejamos ir nuestras fijaciones mentales, dramas humanos, e historias personales lo suficiente como para permitir que la siempre-presente Paz de nuestro Creador se derrame sobre nosotros.
La proposición típica de la actitud convencional arriba-abajo es encontrar consuelo tratando de hacer el efecto de la manera en que pensamos que queremos hacerlo – ya sea en la forma de relaciones externas, situaciones o salud corporal (y la miríada de formulas mágicas que confeccionamos para tratar de mantenerlo como nutrición, ejercicio, medio ambiente, etc.) Si hubiera una práctica física (o su ausencia) o una mezcla óptima de situaciones que verdaderamente nos liberaran de nuestras cargas, ya la habríamos encontrado, habiendo gastado incontables vidas ¡intentando toda permutación posible! En algún punto, estaremos listos para abrir nuestros corazones y mentes al hecho de que lo que está pasando a nuestro alrededor (y nuestro remarcablemente loco intento de dirigirlo) nunca nos va a traer felicidad duradera. Nuestra voluntad de sanar nuestras mentes (donde la verdadera sanación sucede) invariablemente involucra sanar nuestras relaciones con otros mientras dejamos caer las cargas que aparecen para separarnos.
Cuando reversamos el pensamiento del mundo y ponemos Causa antes que Efecto, nos volvemos inmediatamente conscientes de ambos aspectos de nuestra capacidad natural de generación ilimitada, masculino y femenino. Descubrimos que ambos, el principio masculino (pensamiento) y el siempre-entrelazado principio femenino (sentimiento) están dentro de nosotros y bajo nuestra dirección; sujetos al sistema de pensamiento que elijamos. Cuando nos identificamos con nuestro ser transpersonal, los pensamientos y sentimientos de relajación, comodidad y gratitud integran, sintetizan y convergen hacia la sanación de la unidad. Cuando nos identificamos con nuestra existencia finita, personal, caemos en el frustrante reino de las apariencias donde alguna medida de desbalance (ya sea masculino o femenino, no importa) parece estar fuera de nosotros mismos, por siempre fuera del alcance como la proverbial zanahoria colgada de una vara frente a nosotros. La perspectiva transpersonal, de perdón y compasión, trae al fenómeno de diversidad y oposición hacia una total tranquilidad, a un estado de inclusión, aún más allá del balance, ya que nuestra naturaleza no-dual no es ni masculina ni femenina.
“No importa lo que estás haciendo, conserva la corriente de felicidad. Aprende a ser secretamente feliz en tu corazón a pesar de todas las circunstancias.” — Paramahansa Yogananda
“El verdadero realismo, siempre y en todas partes, es aquél de los poetas: encontrar el lugar donde la alegría reside, y darle voz mucho más allá del canto. Porque perder la alegría es perderlo todo.” — Robert Louis Stevenson
“No es solamente que el emperador no tenga vestiduras, no hay emperador.” — Kenneth Wapnick, de Form vs. Content: Sex and Money programa de audio.
“Entra al espíritu del estado deseado asumiendo tu sentimiento cuando seas el que quieres ser.” — Neville, Feeling is the Secret, p. 109
En el universo material, el balance es alcanzado y la polarización descargada cuando aquellos que parecen tener temporalmente más, dan a aquellos que parecen temporalmente tener menos. En verdad, por supuesto, todos somos uno, más allá del espacio, tiempo, materia, energía y forma, y TODOS SOMOS TODO y TENEMOS TODO. Así que a pesar de PARECER ser deficientes (a un grado infinito) si nos identificamos con forma, cuerpos y las historias que los acompañan, estamos ya en posesión de un suministro infinito. Mientras más nos identifiquemos con nuestra verdadera naturaliza ilimitada, más dispersaremos los miedos, frustraciones y locura de pensamiento extrínseco. Déjalos ir, confía en el infinito ¡y permite que se integren las bendiciones que se presentan aquí y ahora! Todos a quienes hemos amado, o que amaremos, o que amamos ahora, residen dentro de nosotros; viven en nuestros corazones. Tan retador como puede parecer, ya estamos en ‘casa’… estamos solamente volviendo sobre un camino que ya hemos seguido. Es por esto que seguir nuestra guía interna está acompañado por un profundo sentido de alivio y comodidad; estamos diseñados para seguir este camino de menor resistencia interna.
“Lo que perdonamos se vuelve una parte de nosotros, es como nos percibimos.” — A Course In Miracles, Cuaderno de trabajo Lección #350
Perdón – el verdadero perdón que no intenta crear ilusiones reales basadas en el espacio y en el tiempo y luego cancelarlas, sino el que pasa por alto lo que nunca fue porque NUNCA estuvo allí (un breve espacio en la eternidad) – disuelve los velos de la separación, y restaura la paz y el confort que trasciende a las palabras. Habiendo dicho esto, la gratitud es una palabra que se aproxima a ese sentimiento; no basado en la apreciación o cualquier tipo de comparación, situación o condición, sino al agradecimiento que abarca todo y se refiere solamente a la inclusión completa; nada ni nadie queda fuera. No hay nada ni nadie que cause disturbio en este conocimiento, porque todo ESTÁ incluido.
La gratitud, la generosidad de espíritu y el compartir todo van de la mano. Un ejemplo de un evento que cambió mi vida sucedió hace pocos años; en 2003 recibí una llamada telefónica de alguien que no conocía (al menos en ‘esta vida’) y que nunca había visto mi página web, y me pidió que diera algunas presentaciones en una conferencia. El impacto que esto produjo se ha propagado y reproducido de incontables maneras durante los siguientes años. No solamente mi pasión por la geometría sagrada encontró una salida magnífica a través de esta conferencia global, sino que además conocí cientos de amigos con los que aún mantengo contacto, compartiendo opiniones, alegrías y ayuda, profundizando la relación y extendiendo el alcance de nuestras ideas a través del apoyo mutuo y una red de trabajo social.
Si alguna vez has dudado del efecto de generación y propagación de un simple acto de amabilidad (o solamente necesitas un estímulo de valentía para continuar tu viaje espiritual con paciencia, compasión y caridad de corazón), hay un par de películas que recomiendo. Estos filmes muestran que solamente vislumbramos una pequeñísima parte del efecto benevolente que el compartir con buena voluntad y felicidad ofrece en la vasta red de inimaginables interacciones, incluso en los niveles más mundanos.
La primera ya tiene varias décadas, es el clásico llamado "It's a Wonderful Life". (Es una Vida Maravillosa). En este filme, aprendemos cómo olvidamos con frecuencia que nuestras contribuciones positivas afectan tanto nuestro alrededor, particularmente en formas de las que no teníamos ni idea. Una vez más, vemos la virtud de la verdad y de mantener la confianza en nuestra guía interna a pesar de estar tentados a perder nuestra valentía.
El segundo es un cortometraje realizado por Spiritual Cinema Circle, titulado "Right Here, Right Now." (Aquí, Ahora). Esta gema internacional muestra cómo incluso las decisiones que parecen más inconsecuentes (tanto positiva como negativamente) pueden tener repercusiones y generaciones de causa/efecto de gran alcance.
“Un milagro contiene el don de gracia, por él es dado y recibido como uno. Y de este modo ilustra la ley de verdad que el mundo no obedece, porque no comprende totalmente sus formas. Un milagro invierte la percepción que antes estaba arriba-abajo, y de esta forma termina la extraña distorsión que era manifiesta. Ahora es percepción abierta a la verdad. Ahora es perdón visto como justificado.” — A Course In Miracles, Cuaderno de trabajo
La ilustración que se incluye muestra una variación anidada en la forma conocida del “Ying-Yang”, la cual tradicionalmente representa a lo masculino (con su intrínseca anima femenina) y a lo femenino (con su intrínseco animus masculino). En esta imagen, vemos cómo cada uno de los dos círculos en el par más grande, también tienen un par generador (y/o compresor) dentro de ellos. Este patrón fractal representa no solamente genética física y ancestral, sino también el genio (que tiene la misma raíz que la palabra generoso y genuino) de ver que todo en la creación está anidado dentro de nosotros – no carecemos de nada porque todos nuestros ancestros se contienen en esta integridad. Este momento, el ahora, es la culminación del trabajo de nuestras vidas, nuestra búsqueda por comprender cómo abrazar la totalidad, rodeando todo lo que parece divergentemente opuesto con sólo escuchar a nuestra conciencia. Permitámonos ser parte del flujo de la vida, dejando que nazca aquello que siempre conocimos.
Otra verdad representada en este símbolo es que los hombres tienen ambos aspectos, masculino y femenino, y que las mujeres tienen ambos aspectos, masculino y femenino. En realidad, estamos más allá del espacio y el tiempo, donde residen todos los conceptos de dualidad, así que reflejamos los aspectos de ambos géneros en el tiempo, más no en eternidad. ¡Uno puede encontrar una gran paz en esa comprensión! La luz no es ni masculina ni femenina; no experimenta tiempo, espacio u otros atributos dimensionales. Nosotros SOMOS luz. El Equilibrio (como en todos los 7 símbolos) se encuentra en el punto central. Como un último recordatorio de esta serie de artículos, la importancia del símbolo reside en su significado, no en el símbolo en particular o en su forma.
El cruce en una forma toroidal o en una dona se forma con dos círculos idénticos que casi se tocan. El punto de contacto entre los dos círculos más pequeños es la singularidad no-dual, el equilibrio de quintaesencia. Si coloreas el gráfico de arriba con todo excepto el círculo más externo y los dos círculos inscritos más grandes que quedan, verás el epítome de dos paradigmas; el círculo más externo (nuestra verdadera naturaleza de ilimitado júbilo que abarca todas las dualidades y polaridades, incluidas las de género)… y los dos círculos internos, cada uno de los cuales aparecen incompletos desde la perspectiva parcial del “vaso medio lleno” o “no ver al bosque por los árboles”. Sí, podemos elegir inclusión en vez de exclusión, dándonos cuenta de que todos somos el bosque, el vaso lleno y el círculo infinitamente grande que lo incluye todo.
“Qué necesario es cultivar un espíritu de alegría. Es una verdad psicológica que los actos físicos de reverencia y devoción lo hacen a uno sentirse devoto. El gesto cortés incrementa el respeto de uno por los demás. Actuar amorosamente es comenzar a sentirse amoroso, y ciertamente el actuar alegremente trae alegría a los otros, lo cual nos hace sentir alegres. Creo que somos llamados al servicio del deleite.” — Dorothy Day
Copywrite 2008 Bruce Rawles. All rights reserved.
Sobre Bruce Rawles
Bruce Rawles es el autor de Sacred Geometry Design Sourcebook: Universal Dimensional Patterns (Libro de Diseño de Geometría Sagrada: Patrones Dimensionales Universales), co-autor de The Geometry Code eBooklet and Screensaver (with Mika Feinberg of LightSOURCE) (El Código Geométrico folleto electrónico y protector de pantalla) (con Mika Feinberg de LightSOURCE) el cual es un preámbulo para un siguiente libro del mismo nombre, y editor de un sitio web dedicado a la geometría sagrada y al principio de ínter conectividad. Sus series artísticas inspiradas en el descubrimiento astronómico de John Martineau han sido exhibidas en Suiza, Austria y varias galerías en los Estados Unidos. Lleva a cabo presentaciones y talleres sobre la integración de las Leyes Herméticas, Geometría Sagrada, y otros temas contemporáneos. Su primer artículo para Spirit of Maat apareció en Enero del 2004, antes de sus presentaciones en la Conferencia Global sobre Geometría Sagrada en Sedona, Arizona.
Para más información sobre Bruce y su trabajo — Media Info Kit.
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