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Un Tour Mágico Y Misterioso – Viaje A Las Mesas Hopi

Por John Nakagawa

En una "tarde libre" durante el Regreso de los Antepasados decidimos visitar las Mesas Hopi como simples turistas. Era sábado 25 de Abril y el encuentro del Regreso de los Antepasados en las Mesas Hopi había sido cancelado. Estaba consciente de los problemas políticos. Escuché a una mujer de nuestro autobús decir que había recibido personalmente una invitación de un Hopi en la ceremonia del amanecer del Gran Cañón, y que los Hopi dijeron que su grupo estaba invitado a visitarlos. También yo había viajado a las Mesas Hopi algunos años antes como turista individual. Así que pensé que estaría bien que los visitáramos. Discutí esto con mis compañeros de viaje y todos estuvimos de acuerdo.

Aaron y yo estábamos de hecho varados en el estacionamiento del hotel ese día. Aaron estaba intentando volar a New York para regresar a los exámenes finales de la universidad. Se suponía que yo lo llevaría de Sedona a Phoenix. No pudimos encontrar un autobús de Tuba City a Sedona así que decidió volar hasta el día siguiente. La mayor parte de nuestro grupo se había ido ya a tierra Navajo. Así que estábamos allí varados caminando de un lado a otro en el estacionamiento de Tuba City sin nada que hacer (ha-ha perdonen el drama). Pero, por “suerte” Aaron conoció a dos hermosas mujeres quienes habían conducido desde Santa Cruz en ese estacionamiento. ¡Nos ofrecieron llevarnos! Primero fuimos a tierras Navajo. Todo se había terminado cuando llegamos. Así que después de algunas discusiones, decidimos los cuatro visitar las Mesas Hopi.

Me divertí mucho observando a Casey conducir su auto “de velocidades” hacia las Mesas Hopi mientras Moira nos leía su libro Maya. También fue divertido ver a las dos mujeres trabajando juntas discutiendo cada una de sus intuiciones, y luego usando sus intuiciones combinadas para tomar decisiones y navegar. Yo las ayudé a navegar desde el asiento trasero con mi computadora y mapas de Google. Teníamos mucha comida y bebida en el auto, al igual que una conversación maravillosa. Era el día Maya de “K’at”. Sentí como si nos hubiéramos liberado de obstáculos y problemas y se hubieran convertido en cosas buenas.

El primer lugar que visitamos fue el centro de visitantes de la 2da Mesa. Entramos y nos dijeron: “vamos a estrenar un Nuevo video del centro de visitantes en 5 min, ¿les gustaría verlo?" Todos notamos la sincronicidad y sentimos que estábamos en el camino correcto y siendo bienvenidos. Muchos Hopi vieron el video y después nos dieron un refrigerio. Yo tomé una gran ensalada de pepino y cebolla. Después hablamos con el guía de turistas sobre qué visitar en las Mesas Hopi. Nos mostró como llegar a la parte alta de la 2da Mesa y nos advirtió que estaba hacienda mucho viento. ¡Hacía mucho viento! Llegamos a la cima en donde había una gran roca lisa. La vista era increíble. Nos sentamos, nos tomamos de las manos y tuvimos una pequeña ceremonia de meditación para ayudar a mejorar las cosas. Hicimos la meditación de “Viviendo en el Corazón” del libro de Drunvalo y las chicas nos guiaron a través de una de sus meditaciones.

Después conducimos alrededor de la 3ra Mesa Hopi por un corto rato cuando nuestro auto fue detenido por un par de perros que no nos dejaban pasar. Para resumir la historia, mientras los perros ladraban se acercó a nosotros una mujer para pedirnos si podíamos ayudarla a sacar su auto que estaba atorado en la arena; dijimos “está bien” y estacionamos nuestro carro. La mujer nos llevó a un cobertizo. Lo siguiente que sé es que el Abuelo Martin nos estaba dando unas palas. A sus 86 años de edad, el Abuelo Martin participó activamente cavando y empujando el carro. Me preocupaba su salud y traté de hacer que se sentara a un lado y nos dejara hacer el trabajo. ¡Pero no lo hubiera hecho! Se metió debajo del carro y cavó y empujó: “¡Empujen! ¡Empujen!” decía.

Se me sugirió que condujera el carro atascado (haha como vengo del pueblo de los guardianes del agua). Después de leer el libro de Drunvalo “La Serpiente de Luz” creo que es tiempo de que las Mujeres tomen el liderazgo. Así que sugerí que Casey condujera. Casey estaba “conduciendo divinamente en sintonía” y nos llevó exactamente al lugar correcto en el momento correcto. Un minuto tarde o temprano y habríamos perdido a la mujer con el auto atascado.

Nuestro primer intento falló. Recordé haber visto dos tablas de madera de longitud perfecta recargadas contra la casa. Antes mi intuición me había dicho que las tomara pero no hice caso. Regresé y las tomé. Aprendí a escuchar a mi intuición y que ésta requiere inteligencia y un cuerpo fuerte. Después de 45 minutos, en medio de una fría tarde con vientos soplando y arena por todos lados, nosotros “¡Empujamos! ¡Empujamos!” el carro hacia afuera.

Después fuimos invitados por el Abuelo Martin a su casa. Yo no sabía quién era él hasta que la mujer nos dijo que era el guardián de las profecías Hopi. ¡Wow! El resto del viaje aprendí mas sobre él. Al día siguiente Drunvalo llevó a nuestro grupo a una caminata y nos dijo al respecto: “el Abuelo Martin es uno de los Ancianos Hopi más importantes.” Me quedé con la boca abierta. Levanté mi mano y tímidamente dije: “nosotros dormimos en casa del Abuelo Martin anoche.”

Después de regresar a casa vi un video en internet que decía: “El Abrazo de los Ancianos Maya y Hopi, Don Alejandro y el Abuelo Martin en el ‘Encuentro del Regreso de los Antepasados’, cumpliendo una Profecía de 500 años de antigüedad de que el Águila y el Cóndor se vuelven a reunir.” Me quede pensando, estábamos varados en un estacionamiento ¡y después esta gran aventura!

El Abuelo Martin no podía escuchar muy bien, así que yo escribía palabras en un pedazo de papel y él nos respondía. Le preguntamos si quería compañía para la cena. Nos dijo “nadie me visita.” Se sentía sólo. Nos dijo que fuéramos por comida y regresáramos para cenar. Le dijimos que teníamos mucha comida en el carro. La trajimos y nos sentimos realmente bien preparando juntos la cena. Se veía tan bien en la mesa que no me la quería comer.

Mientras preparábamos la cena el Abuelo Martin fue por algo. ¡Regresó con Sprite y galletas! Puso las latas hacia abajo y dijo “gaseosa”. En lugar de maíz sagrado o algo, ¡gaseosa y galletas! Fue un gesto muy amoroso, el Abuelo quería que tuviéramos algo divertido para comer y beber. Me tomé la soda y comí una galleta; después por un momento el tiempo se detuvo. Me sentí como un niño otra vez. Un niño amado por su abuelo. Todos mis problemas desaparecieron y todo parecía tan simple.

Después de la cena le pedimos que nos contara una historia. Tartamudeaba mientras nos contaba las historias. Apuntó hacia atrás de él y mencionó que hay energías que lo molestan. Tuve una sensación de agradecimiento y tristeza. Le di mi “armonizador Spurling” con la esperanza de que lo ayudara. Nos mostró el libro “Cycles” de Alta Reynolds. Nos mostró los coloridos dibujos Mayas y dos pequeñas tabletas de piedra con grabados de “alta tecnología”. Mientras nos describía los dibujos apuntó hacia una figura y dijo: “Cristóbal Colón”. Apuntó hacia otros símbolos y dijo como si fuéramos “malos”, China y Rusia podrían entrar en guerra. Nos dijo: “Miren las Cuatro Esquinas”. Y que buscáramos un gran claro y cuando lo viéramos, lo sabríamos. Mi compañero de cuarto Sylvain visitó las Cuatro Esquinas después de nuestro tour ¡y estoy esperando leer sus aventuras!

Ese día nos habían dicho en el centro para visitantes que no podíamos tomar fotografías. Después de escuchar sus historias por alrededor de una hora, supe que no podría recordar todo. Esto es un tema importante por lo que me dije a mí mismo “tengo que documentarlo”. Tomé valor y respetuosamente le pregunté si podía tomar fotografías. Se rió y me dijo “¿tienes una cámara?” Bromeando contesté “si”. Me contestó “toma fotografías”. Cuando terminó sus historias nos dijo “vayan y cuéntenles a todos".

Al final de la tarde nos dormimos en su piso y en su sofá. Salí en medio de la noche fría, miré hacia arriba y vi mas estrellas que nunca. A la mañana siguiente un amigo de su vecindario llegó y nos tomó estas fotos. Limpiamos y se rió cuando barrí el piso. Nos dijo que regresáramos a visitarlo cualquier día. Aprendí la importancia de “visitarnos” unos a otros. Mientras conducíamos de regreso se sentía como Día de Gracias en Mayo.

Los miembros de mi grupo venían de todas partes del mundo. Era divertido escuchar las conversaciones internacionales en nuestro gran autobús blanco. Aprendí a decir gracias en Polaco "Dziękuję" y cómo decir hola en Alemán, "hallo". Realmente obtuve el “sentimiento” del Hola. En el desayuno los que hablaban Español se saludaban con un entusiasta "¡Hola!” y yo me sentía cálidamente saludado, así que comencé a decir "¡Hola!” en respuesta. Es asombroso lo diversos y similares que somos. Estaba impresionado de todo el trabajo que mis amigos del tour están haciendo en sus respectivos países. Vivir en el corazón es una meta común. Yo nací y crecí en Hawaii y me siento muy cercano a Lemuria. La tarjeta de presentación de una mujer Húngara decía Lemurianawakening.com y "Deja que Tu Corazón Te Navegue". Yo estaba asombrado.

Hacia la mitad del encuentro estaba un poco desanimado. Al final, la esperanza había regresado. Para mí, el Regreso de los Antepasados fue el intercambio espiritual internacional de los Ancianos, los buenos tiempos que nuestro grupo vivió unido, un gran autobús blanco y, la simple maravilla de la gaseosa y las galletas.

 

Para más detalles sobre las historias y mas información visita el blog de www.worldviewzmedia.net.




Sobre John Nakagawa

Nacido y criado en Hawaii, John Nakagawa tiene una BS en Ingeniería Aeroespacial por la Universidad de Southern California. Hasta 1995 trabajó como Rocket Trajectory Scientist. Su camino espiritual se abrió en 1993 y desde entonces ha estado siguiendo a su corazón.

Es un artista marcial, músico y bailarín, y puedes encontrarlo en su sitio web: www.lemurianawakening.com o en www.worldviewzmedia.net/profile/John Nakagawa. También puedes contactarlo en jemn80@aol.com, o al teléfono 714-878-3710.