EL AMOR SANA
Por Heather Fraser
Sin importar cómo sienta que estoy conectada con lo Divino, sin importar qué tan expandida y plena puedo sentirme al simplemente notar una hoja cayendo al suelo, sin importar qué tan cómoda y dichosa puedo sentirme al subir a mi cama por la noche y meterme en la suavidad de mis acogedoras sábanas, todavía no estoy preparada cuando un viejo fantasma de una herida me recuerda que aún anda rondando.
¿Realmente sanamos completamente esa primera cortada… aquella que, como dice la canción, es la más profunda? No puedo soportar la manera en que me siento cuando este fantasma vuela a través de mi corazón otra vez. Asustada. Abandonada. Perdida. Te pregunto, ¿cuánto tiempo nos toma sanar completamente?
Otras cosas lo hacen… sé que lo lo hacen. Cuando corto mi dedo sana. Si me quemo sana. Si me rompo el brazo sana. Pero el corazón, oh el corazón… esa puede ser una historia tan diferente. De seguro algunas heridas del corazón eventualmente sanan… algunas más rápidamente que otras. Depende de la profundidad de la conexión y la honestidad emocional y el compartir que están involucrados. Pero esa primera herida, la que te dijo que tu estado original de inocencia, pureza, y estado natural de Ser Amor no es suficiente, la que te dijo que TÚ no eras suficiente, la que le enseñó a tu corazón a ser cauteloso a compartir y dar y ser tú mismo. Esa herida lleva tiempo, y toma todo lo que tenga que tomar.
Y sin importar cuánto crea que la he lamido, algo o más bien ALGUIEN me recuerda que aún queda bálsamo sanador para ser aplicado.
Qué frágiles somos. En este mar de relaciones humanas… con nosotros mismos, con el mundo, con otros, todos somos tan bendecida, hermosa y tiernamente frágiles. ¡Pero la mayoría de nosotros pensamos que no lo somos! Sobre todo terminamos sintiendo que somos marginados, locos, o huérfanos espirituales.
He estado criando un hijo por mi misma durante más de ocho años. He tenido demasiado trabajo interno qué hacer tanto como madre como mujer. He crecido amando mi papel como madre, y también amando mi propia compañía, y en quien me he convertido. Pero algunas cosas simplemente no pueden sanar a menos que se les de la medicina correcta, en el momento adecuado, y en la dosis debida.
Recientemente me he abierto a un nuevo amor. Es tan brillante como el sol y las estrellas combinadas. Es hermoso y asombroso, y sé más allá de cualquier sombra de duda que nuestro amor combinado es mi enseñanza sagrada. Como un reflector turbo-cargado, está iluminando aquellos lugares humanos dentro de mí que aún necesitan de alguna medicina.
Tenía mis botones presionados el otro día alrededor de la confianza. Fui impulsada por algunas palabras (que malinterpreté completamente) que me hicieron sentir como si mi amado no fuera capaz de confiar en el amor que yo he sentido completamente a salvo y que he estado dispuesta a compartir con él. Me hizo retroceder en el tiempo… muy atrás… a esa primera herida, y me replegué… más como una huída, mi energía simplemente se retiró.
Así que aquí estoy, viajera de mucho tiempo, asesina de dragones en el oscuro vacío de lo desconocido en donde he aprendido, y seguiré aprendiendo, cómo tomar las gemas y secretos de mi alma, para vivir la expresión más complete de mi Naturaleza Divina, compartiendo genuinamente mi amor por este hombre, y ¡BAM!... el Espíritu me recuerda que no sé absolutamente nada acerca de cómo mi corazón ama y qué necesita para sanar.
Algunas veces, sin importar cuánto auto-cuidado y auto-amor nos ofrezcamos a nosotros mismos, termina siendo el amor de otro lo que verdaderamente nos guía hacia la línea final… y ellos ni siquiera se dan cuenta de qué están haciendo. Algunas veces hay cosas que simplemente no podemos hacer por nosotros mismos, y no se supone que lo hagamos, y tenemos que ser suaves y vulnerables para admitirlo.
Lo Divino trabaja de formas misteriosas, y mientras mi medicina para los últimos ocho años ha sido la soledad, la naturaleza, la reflexión interior, se me ha mostrado que solamente HOY soy lo suficientemente fuerte y estoy lista para recibir una dosis más alta… administrada por otro… de la que me va a ayudar a aliviar y amar a esos fantasmas y enviarlos hacia su destino… hacia su hogar, si estoy lo suficientemente abierta y confío en recibir eso. Y sé que lo estoy. Los espíritus tomaron mi espalda, como siempre.
Copyright 2010 Heather Fraser — www.heatherfraser.com Ontario, Canada
Sobre Heather Fraser
Heather Fraser, nacida el 30 de Diciembre de 1963 en Toronto, se mudó a África a la edad de 9 años. Fue aquí donde Heather comenzó a entender la conexión de todo lo viviente y llegó a conocer la gracia y la sabiduría de los mundos natural y esotérico. Su viaje infinito de transformación y sanación, la ha llevado al destino más rico y más buscado siempre – casa – el alma. Este lugar de profunda consciencia y auto-aceptación de sus especiales dones de sensibilidad, empatía e intuición, le han dado toda la pasión e inspiración necesarias para escribir y enseñar lo que ha aprendido acerca de honrar al Ser y nutrir el alma – el verdadero propósito de nuestra existencia. Heather se especializa en consejería, re-educación, y validación profunda de aquellos que son altamente sensibles, intuitivos, empáticos, ayudándolos a aceptar estos rasgos como los dones que tienen y a expresarlos orgullosamente y sin vergüenza.
Es una escritora dotada, prolífica y exitosa, además de poeta y conferencista con lectores alrededor del mundo, así como practicante de Sanación Reconectiva, de Tocar para Sanar Nivel III, y una antigua Consultora Nutricional Holística, RNCP. Heather es la orgullosa madre de una hija llamada Sage, quien es también altamente intuitiva, sensitiva y empática. Viven juntas en Ontario, Canada, con su gato y su divertido pájaro. Para más información, o para contactar a Heather, por favor visita su sitio en www.heatherfraser.com
|