ABOUT US CONTACT US JOIN OUR E-MAIL LIST OUR LINKS SITE MAP SEARCH SITE
> MA'AT MAGAZINES > Mayo, 2010 > La Declaración Universal De Los Derechos Para La Madre Tierra
Table of Contents Ma'at Magazines Ma'at Shop News Archives

La Declaración Universal De Los Derechos Para La Madre Tierra

De Nicholas Mann

Introducción

En el despertar de las pláticas fallidas sobre clima en Copenhague, el Presidente Evo Morales llamó a la acción presentando la “Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático” en el corazón de las Montañas de Los Andes de Bolivia. Treinta y un mil personas, de ciento cuarenta países, así como ministros y oficiales de cuarenta y ocho diferentes gobiernos, se unieron para compartir ideas y llegar a términos trabajables con el tema más importante de nuestra vida: Si la raza humana tiene que sobrevivir, ¿cómo debemos re-pensar nuestra relación con la Madre Tierra y cómo podemos dejar de provocar daños irreparables a nuestro medio ambiente?

Además de votar para impulsar propuestas que mantengan combustibles fósiles en el suelo, proteger los derechos Indígenas, y rechazar políticas predatorias que solamente empeoran la materia, esta mezcla diversa de personas hicieron preguntas que han sido ignoradas durante mucho tiempo en conferencias internacionales. Comprendiendo que es tiempo de tomar en cuenta las necesidades y deseos de la Madre Tierra, los participantes de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático bosquejó una “Declaración Universal de los Derechos para la Madre Tierra”.

El siguiente documento llegó a nuestro escritorio el “Día de la Tierra”. Te invitamos a leerlo y decidir por ti mismo si éste es un signo de que la humanidad realmente está comenzando a despertar.

 

DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DE LA MADRE TIERRA

Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra

Cochabamba, Bolivia, del 19 al 22 de Abril de 2010

http://pwccc.wordpress.com/

Grupo de Trabajo 3: bosquejo Febrero 2010

 

Preámbulo

Nosotros, los pueblos de la Tierra:

Agradecidamente sabiendo que la Madre Tierra nos da vida, nos nutre y nos enseña, y nos da todo lo que necesitamos para vivir bien;

Reconociendo que la Madre Tierra es una comunidad indivisible de seres diversos e interdependientes con quienes compartimos un destino común y con quienes debemos relacionarnos de formas que beneficien a la Madre Tierra;

Sabiendo que al intentar dominar y explotar a la Madre Tierra y otros seres, los humanos hemos causado una severa destrucción, degradación y trastorno de las comunidades que sostienen la vida, procesos y equilibrios de la Madre Tierra, los cuales ahora amenazan el bienestar y la existencia de muchos seres;

Conscientes de que esta destrucción también es dañina para nuestro bienestar interno y es ofensiva para las diferentes creencias, tradiciones de sabiduría y culturas indígenas para quienes la Madre Tierra es sagrada;

Sumamente conscientes de la importancia crítica y la urgencia de llevar a cabo acciones decisivas y colectivas para evitar que los humanos causen cambios climáticos y otros impactos sobre la Madre Tierra que amenacen el bienestar y la supervivencia de los humanos y otros seres;

Aceptando nuestra responsabilidad unos con otros, las futuras generaciones y la Madre Tierra para sanar el daño causado por los humanos y heredarle a las generaciones futuras valores, tradiciones e instituciones que apoyen el florecimiento de la Madre Tierra;

Convencidos de que para que las comunidades de humanos y otros seres florezcan, debemos establecer sistemas para gobernar el comportamiento del ser humano que reconozcan los derechos inalienables de la Madre Tierra y de todos los seres que son parte de ella;

Convencidos de que las libertades y derechos fundamentales de la Madre Tierra y de todos los seres deberían ser protegidos por la ley, y de que las obligaciones correspondientes a los seres humanos de respetar y defender estos derechos y libertades deberían ser impuestas por la ley;

Proclamamos esta Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra para complementar la Declaración Universal de los Derechos Humanos y para que sirva como un estándar común por el cual la conducta de todos los seres humanos, organizaciones y culturas pueda ser guiada y evaluada; y nos comprometa a cooperar con otras comunidades humanas, organizaciones públicas y privadas, gobiernos, y las Naciones Unidas, para asegurar el reconocimiento y la observancia universales y efectivos de las libertades fundamentales, derechos y obligaciones consagrados en esta Declaración, entre todos los pueblos, culturas y estados de la Tierra.

 

Artículo 1 Derechos, libertades y obligaciones fundamentales

(1) La Madre Tierra es una comunidad indivisible y auto-reguladora de seres, cada uno de los cuales está definido por sus relaciones dentro de esta comunidad y con el Universo como un todo. Los aspectos fundamentales de estas relaciones son expresadas en esta Declaración como derechos, libertades y obligaciones inalienables.

(2) Estos derechos, libertades y obligaciones fundamentales se originan de la misma fuente como existencia y son inherentes a todos los seres; por consecuencia son inalienables, no pueden ser abolidos por la ley, y no son afectados por el estado político, jurisdiccional o internacional del país o territorio dentro del cual existe un ser.

(3) Todos los seres tienen derecho a todos los derechos y libertades fundamentales reconocidas en esta Declaración sin distinción de ningún tipo, como pueden ser hechas entre seres orgánicos e inorgánicos, seres vivientes o no vivientes, o en la base de sensibilidad, tipo, especie, uso para los humanos, u otro estatus.

(4) Así como los seres humanos tienen derechos humanos, otros seres también pueden tener derechos, libertades y obligaciones adicionales que sean específicos para su especie o tipo y apropiados para su papel y función dentro de las comunidades en las que existen.

(5) Los derechos de cada ser están limitados por los derechos de otros seres en la medida necesaria para mantener la integridad, el equilibrio y la salud de las comunidades en las que existe.

 

Artículo 2 Derechos fundamentales de la Madre Tierra

La Madre Tierra tiene el derecho de existir, persistir y continuar los ciclos vitales, estructuras, funciones y procesos que sostengan a todos los seres.

 

Artículo 3 Derechos y libertades fundamentales de todos los seres

Todos los seres tienen:

(a) El derecho de existir;

(b) El derecho a un hábitat o un lugar para estar;

(c) El derecho a participar de acuerdo con su estructura en el proceso renovador de la Madre Tierra;

(d) El derecho de mantener su identidad e integridad como un ser distinto, auto-regulador;

(e) El derecho de estar libre de polución, contaminación genética y modificaciones humanas de su estructura o funcionamiento que amenacen su integridad o funcionamiento saludable; y

(f) La libertad de relacionarse con otros seres y de participar en comunidades de seres de acuerdo con su naturaleza.

 

Artículo 4 Libertad de los animales de tortura y crueldad

Todos los animales tienen el derecho de vivir libres de tortura, tratamiento cruel o castigo por parte de los seres humanos.

 

Artículo 5 Libertad de los animales de reclusión y remoción de su hábitat

(1) Ningún ser humano tiene el derecho de confinar a otro animal o de moverlo de su hábitat a menos que el hacerlo sea justificable con referencia a sus derechos, libertades y obligaciones respectivos tanto del humano como del otro animal concerniente.

(2) Cualquier ser humano que recluya o mantenga a otro animal debe asegurarse de que sea libre de expresar los patrones normales de comportamiento, que tenga una nutrición adecuada y que sea protegido de daños, enfermedades, sufrimiento y excesivo miedo, dolor, angustia o incomodidad.

 

Artículo 6 Obligaciones fundamentales de los seres humanos

Los seres humanos tienen una responsabilidad especial para evitar actuar en violación de esta Declaración y deben establecer urgentemente valores, culturas, y sistemas políticos, económicos y sociales que sean consistentes con esta Declaración que:

(a) Promuevan el total reconocimiento, aplicación y vigilancia de las libertades, derechos y obligaciones establecidas en esta Declaración;

(b) Aseguren que la persecución del bienestar humano contribuya al bienestar de la Madre Tierra, ahora y en el futuro;

(c) Eviten que los seres humanos causen trastornos dañinos de los ciclos ecológicos vitales, procesos y equilibrios, y que comprometan la viabilidad genética y la supervivencia continua de otras especies;

(d) Aseguren que el daño causado por las violaciones humanas a las libertades, derechos y obligaciones en esta Declaración sea rectificado en la medida de lo posible, y que los responsables se encarguen de la restauración de la integridad y del funcionamiento saludable de las comunidades afectadas; y

(e) Permitan que las personas defiendan los derechos de la Madre Tierra y de todos los seres.

 

Artículo 7 Protección de la ley

Todos los seres tienen –

(a) El derecho a ser reconocidos en todas partes como un sujeto ante la ley;

(b) El derecho a la protección de la ley y a un remedio efectivo con respecto a las violaciones humanas o a los ataques de los derechos y libertades reconocidos en esta Declaración;

(c) El derecho a igual protección de la ley; y

(d) El derecho a igual protección en contra de cualquier discriminación por parte de los humanos en violación de esta Declaración, y en contra de cualquier incitación a dicha discriminación.

 

Artículo 8 Educación humana

(1) Todos los seres humanos tienen el derecho de ser educados acerca de la Madre Tierra y de cómo vivir en concordancia con esta Declaración.

(2) La educación humana debe desarrollar todo el potencial de los seres humanos de una forma que promueva el amor de la Madre Tierra, la compasión, la comprensión, la tolerancia y el cariño entre todos los humanos y entre los humanos y otros seres, y la observancia de las libertades, derechos y obligaciones fundamentales en esta Declaración.

 

Artículo 9 Interpretación

(1) El término “ser” se refiere a los seres naturales que existen como parte de la Madre Tierra, e incluye a una comunidad de otros seres y a todos los seres humanos sin importar si actúan o no como un cuerpo corporativo, un estado, y otra persona legal.

(2) Nada en esta declaración puede ser interpretado como implicando para cualquier Estado, grupo o persona cualquier derecho de comprometerse en alguna actividad o desarrollar cualquier acto con la intención de destruir cualquiera de los derechos y libertades dentro de ella.

(3) Nada en esta Declaración puede ser interpretado como restringiendo el reconocimiento de otros derechos, libertades y obligaciones fundamentales para todos o algunos seres específicos.

 

Nicholas Mann
www.britishmysteries.co.uk

Traducción de Marcela Arellano (mpiolin@hotmail.com)


Sobre Nicholas Mann

Nicholas R. Mann es el autor de libros sobre geomancia, mitología, la tradición Celta, geometría sagrada y, más recientemente, arqueoastronomía. Glastonbury, Inglaterra, Sedona, Arizona (USA) y Washington, DC (EUA) son todas las localidades que protagonizan su trabajo. Su libro Magia Druida: La Práctica de la Sabiduría Celta, co-escrito con Maya Sutton, PhD, ha sido descrito por la British Druid Order como "simplemente el mejor trabajo de práctica del Druida moderno que existe hoy en día." Nacido en Sussex, Inglaterra, ahora vive en Glastonbury con su pareja Philippa Glasson, con quien co-escribió El Templo Estrella de Avalon: El Antiguo Observatorio de Glastonbury Revelado.

www.britishmysteries.co.uk