Recuperando Nuestra Salud Con Las Plantas y Los Árboles
Por CC Treadway
Tengo lindos recuerdos de ir con el doctor cuando era más joven. Siempre era algún hombre agradable que me dejaba llorar mientras ponía una luz en mi oído, pinchaba mi dedo y me ponía una inyección en el brazo. Era muy simple, y mi Mamá me consolaba mientras nos íbamos a casa. Simplemente así era, y viendo en retrospectiva eran tiempos realmente buenos. La situación se ha vuelto nefasta debido a que la FDA exige que las farmacéuticas y otros románticos doctores, sistemas escolares y compañías jueguen basados en sus reglas. Conforme la presión se intensifica, nosotros estamos despertando de un profundo sueño. La conciencia está evolucionando, y si realmente nos detenemos a pensar, esta dependencia a las grandes compañías para curarnos comenzó apenas en la Segunda Guerra Mundial, con la invención de la penicilina. Sin embargo, el problema ha crecido y hemos permitido que las compañías trabajen con las políticas del gobierno para salirse con la suya. Patentando semillas genéticamente modificadas, destruyendo la diversidad de las plantas, forzando vacunas para la gripe común, e intentando erradicar lo sagrado de los cultivos de alimentos de las culturas antiguas. Esta es solamente una fracción del problema. Es una batalla por el control del planeta, y es tiempo de que las personas digan, “No gracias”, y recuperen su poder.
Soy extremadamente apasionada de esta misión porque no crecí dependiendo de estas drogas, y no veo la razón por la cual alguien pudiera estarlo. Mi madre tenía una vitamina estándar y una rutina de alimentación saludable que normalmente nos prevenía de tener una gripe u otra enfermedad. Ella era una pionera para su tiempo, mientras la mayoría compraba la oferta médica. Ella no tenía antecedentes de naturista, ni nadie de su familia estaba interesado en el tema. Pero ella venía de tiempos más sencillos. Vivíamos en suburbios prósperos en donde la conciencia de estas cosas era casi nula. Me siento muy afortunada de haber estado expuesta a este tipo de poder desde tan joven.
Como adulta joven mantuve esa actitud porque odiaba cómo me hacían sentir las drogas. Cuando estaba en la universidad tuve bronquitis. El doctor de la escuela me prescribió el antibiótico usual. Lo mandé al Diablo, hice una rutina de vitamina sólida de C, D, E y A, dormí mucho y me relajé. Estaba mejor en tres días. Escuché, “¡Pero no puedes curarte de bronquitis sin antibiótico!” ¿En serio? Lo acabo de hacer. Y no fue tan difícil.
Con el paso de los años me sumergí en la sociedad moderna, intentando “hacerla”. Perdí algo de mi poder debido a algunos eventos traumáticos. Desarrollé infecciones pélvicas crónicas, principalmente cándida. Las medicinas no funcionaron. Los métodos alternativos funcionaron un poco. Estas infecciones continuaron por cinco años y yo intenté demasiadas cosas. La dieta de cándida me hizo perder 15 libras en un marco ya de por sí delgado y no me curé. El problema estaba empeorando y yo estaba asustada. Yo no sabía que esta serie de eventos traumáticos habían creado una pérdida masiva de alma: una pérdida de poder, una pérdida de energía. Así que me embarqué en un viaje de sanación muy serio, y un problema que me llevó años crear fue sanado en dos años. Siento que aún estoy en el camino de la sanación, aprendiendo más y más profundo lo que significa tener mi poder como ser humano, tener mi salud, ser una con la Madre Tierra y el Padre Cielo.
La sanación natural, o sanar del todo puede ser completamente imposible si el terapeuta no comprende los reinos energéticos. Todo es energía. Todos lo sabemos, y todavía experimentamos el físico como algo diferente. Es normal, y está BIEN porque de otra forma no tendríamos la experiencia complete aquí en la Tierra. Pero es bueno tenerlo en mente cuando intentamos sanar. Trabajando con la Madre Naturaleza es imposible no intervenir en los reinos energéticos porque todos los remedios naturales llevan un componente emocional y espiritual. Allí es donde reside el poder. Eso es lo que la industria médica actual ha removido de su medicina. O eso pensamos. De acuerdo con nuestras fuentes subterráneas, las drogas han sido infundidas con una creencia emocional negativa. Cualquiera que sea sensible puede sentir este componente emocional negativo.
Y este es un aspecto fundamental de la sanación. Para retomar nuestro poder, debemos recuperar nuestra energía, y fomentar nuestra fuerza. Trabajando en el paradigma de energía y de Tierra, podemos alcanzar ambos en un corto periodo de tiempo. Podemos comunicarnos con todas las cosas: plantas, animales, espíritus, y nuestros Seres Superiores. Pero hay algo diferente que sucede cuando entregamos nuestra energía para vivir en armonía con la Madre Tierra. Nos volvemos seres humanos reales. Somos incurablemente felices. Cuando nuestra biología está alineada con el amor de la Madre Tierra, la vida es buena, la vida es rica, la vida es totalmente real y en el momento. Todo lo que necesitamos nos es dado: alimento, medicina, cobijo y comunidad. Cuando combinamos eso con entregarnos a la energía Divina Celestial somos expansivos, universales y estamos en completa paz. Con estas dos cosas en su lugar, ¡definitivamente somos saludables!
Parece que estas compañías y organizaciones de gobierno han tomado las dos cosas fundamentales (Madre Tierra y Padre Cielo) que permiten la felicidad humana y la salud, y han tratado de erradicarlas de nuestras vidas. Recibimos una promesa del gobierno y la industria médica, ya sea a un nivel consciente o inconsciente, acerca de necesitarlos para nuestra salud. Nos volvemos dependientes. Yo he tenido grandes doctores, y creo que existe mucho más en el campo de la medicina moderna además de toda esta basura de la que estoy hablando. No obstante, la toma de nuestra salud ha sucedido.
Hice una pequeña investigación acerca de los orígenes de los antibióticos, principalmente de la penicilina. A pesar de ya saberlo, aún me sorprende que provenga de un hongo natural. Este hongo crece en tanques estériles, y es expuesto a un ambiente de alto estrés, lo cual produce una respuesta autoinmune en el hongo llamada metabolite secundario. Esta es la medicina. Cualquier herbolario conoce este método. Así que las cualidades fundamentales del antibiótico están de alguna manera alineadas con la medicina natural. Lo que no está alineado es el que las plantas se remuevan de su ambiente natural, que cualquier conciencia de la planta misma se remueva de la medicina, que se remueva el doctor o terapeuta que comprende los reinos de la emoción, la energía y el amor, y que se remueva al paciente que tenga esta conciencia también. Si le agregas los intereses financieros de la gran farmacia, y la posibilidad de un programa emocional negativo en cada droga, bueno, ¿seguimos hablando de sanación? No, estamos hablando de industria. Estos son dos aproximaciones muy diferentes con dos agendas muy diferentes.
¿El resultado? Medicina realmente fuerte que de alguna manera no trabaja bien. En el mejor de los casos el paciente es curado de los síntomas y se va contento, sin asumir ninguna responsabilidad por su salud. En el peor de los casos, la droga crea otra enfermedad que necesita otra droga. Las dos, tres o cuatro drogas están mezcladas y la persona muere. Las personas han comenzado a volverse como estas drogas, crecen dentro, son removidas de su ambiente natural, esperan a que alguien más se ocupe de ellas, los privan de nutrientes reales para que puedan comportarse de cierta manera para el beneficio de alguien más, “No gracias,” digo yo.
En un reciente entrenamiento de Nivel II con aromaterapia medicinal de ‘Wisdom of the Earth’ (Sabiduría de la Tierra) en Sedona, un anciano Havasupai local, Uqualla, vino a hablarnos una noche. Él canalizó de manera magistral un mensaje grupal que parecía golpear a cada uno de nosotros en el nivel individual. “Tú eres la medicina”, dijo. Continuó diciendo que la medicina de las plantas no puede ser verdaderamente activada sin la conciencia de que la sanación viene de cada individuo. Este cambio de percepción es el paso más importante para recuperar nuestra salud. La salud no es algo que se nos da más que la enfermedad. Hacernos responsables por nuestros cuerpos no es fácil. Esto puede significar cambios en el estilo de vida, cambios en la dieta, en el trabajo, en las relaciones. Esto significa confrontar nuestras sombras y comprometernos a crecer. Sobre todo significa elegir intenciones positivas sobre las negativas. Esto significa tomar decisiones en tu vida basadas en el deseo de estar en el paradigma del amor. No significa actuar feliz y amoroso todo el tiempo, sino elegir el camino del amor, lidiando con cosas no gratas de una forma real y tomar decisiones más saludables que al final elevarán nuestra conciencia.
Esto me lleva a citar a otro hombre de medicina indígena de la tribu Amazónica Shuar de Ecuador, Anank Nunink Nunkai:
“Cuando alguien se rompe la pierna, no lo llevamos a la sala de emergencias. Le damos la planta sagrada, atendemos un poco la herida, y luego los espíritus de la planta vienen durante la noche y arreglan la pierna. Para los occidentales eso puede sonar loco, pero para nosotros es normal.”
De hecho, suena grandioso. ¡Yo lo haría en lugar de una cirugía! Hay mucho en esta afirmación. Esto va más allá de la fe de simplemente saber. Cada miembro de este equipo de sanación está tomando total responsabilidad. Si el paciente no estuviera en estado de total conocimiento de que la planta medicinal puede trabajar de esta manera, la sanación no podría ocurrir. La tribu también está reconociendo que la sanación no es simple energía, es la energía de la planta y tanto los componentes físicos como energéticos deben estar presentes. El chamán ecuatoriano continuó hablando acerca de cómo las plantas medicinales eran parte de sus vidas cotidianas. Desde las más gentiles hasta las que más alteran la mente. “En occidente nos llamarían adictos, pero no lo somos. Estamos viviendo en armonía con la Madre Tierra y lo que ella tiene para darnos.”
La filosofía de ‘Wisdom of the Earth’ nos enseña a formar relaciones con cada planta. Aprendemos a comunicarnos con ellas para que sepamos cuáles elegir para la sanación, incluso si no conocemos la ciencia. Yo he encontrado las sanaciones más fuertes con este método. ¿Por qué? Porque activa la conciencia del paciente acerca de su proceso de sanación, les da poder, les da conocimiento. La planta se siente observada y respetada y se forma una amistad.
Recuperar tu poder es lo mismo que recuperar nuestros cuerpos, nuestra salud. La ayuda que se nos ha dado por parte de la industria médica no es suficiente. Esta remueve el elemento esencial de naturaleza, emociones y espíritu. Le quita el poder al paciente. Solamente trabaja en un aspecto del cuerpo físico. Simplemente no es inteligente. Todos nosotros tenemos el poder de sanarnos, de trabajar como comunidad para darnos poder unos a otros. De buscar en nuestros jardines, en las plantas y los árboles, lo que necesitamos. Si las drogas que usamos están basadas en plantas medicinales, ¿no nos incumbe llegar a conocer a las plantas y a los árboles otra vez? Estamos en un tiempo crucial. Las compañías como Monsanto están intentando controlar la naturaleza para tener poder. Pero si nosotros, uno a uno, reclamamos nuestro poder y nuestra conexión con la naturaleza, eso no podría lograrse. La conversación acerca de parar a las compañías grandes terminaría, porque nosotros nos volveríamos imparables con nuestra propia convicción.
Elige tres plantas. Elige aquellas con las que tengas una conexión personal y plántalas. Si vives en una ciudad, utiliza macetas, o hazte voluntario en un jardín comunitario. Pregúntale al espíritu o a tu ser superior qué tipo de plantas deberías tener. Asegúrate de que tengan un origen orgánico. Después de elegirlas investiga un poco ¡y ve si de hecho puedes plantarlas en donde estás! Si no puedes, entonces conoce plantas que puedas tener y elige una de esas. Si pasas tiempo estudiando acerca de estas pocas plantas, te habrás reconectado con la medicina original del planeta. La mayoría de las plantas son adaptógenas, es decir, se adaptarán a lo que necesites para ayudarte a sanar. Así que si un libro te dice que una Hierba de San Juan puede sanar tu depresión y no puedes plantarla, pregunta a cuál planta que sea indígena en tu área le gustaría ayudarte. Funciona. Es importante que cultives la planta y no simplemente la compres en la tienda. De esta manera tu relación con ellas se vuelve más fuerte. Si lo haces, te encontrarás trabajando con productos mucho más efectivos y de mejor calidad que los que se compran en cualquier tienda. Los aceites esenciales, cuando son puros, son la forma más fuerte de plantas medicinales debido a la concentración y porque son aplicados en la piel, la cual tiene una mayor absorción que los intestinos. Los sanadores, doctores, ancianos y otros profesionales son fundamentales para tu comunidad sanadora, pero finalmente comprender tu cuerpo y lo que te toma sanarte es lo que importa. Hay muchas formas de sanarte a ti mismo, pero siento que con la salud global y la crisis de alimentos debemos trabajar mano a mano con la Naturaleza otra vez. Debemos recuperar nuestro planeta, nuestros cuerpos y nuestro poder.
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Sobre CC Treadway
CC Treadway, fundadora de Treadway Esoteric, es sanadora, canal, sanadora con sonidos y artista multidisciplinaria. Basa su práctica en Sedona, AZ y Nueva York, así como a larga distancia por Skype. Es graduada del programa prestigioso de cuatro años en The Barbara Brennan School of Healing y enseña un programa de Certificación de Canalización, así como en una miríada de talleres sobre sanación y conciencia energética. CC tiene el honor de escribir para Spirit of Maat.
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